En una carta dirigida a la secretaria de Ciencia y Tecnología Adriana Baravalle, el segundo a cargo del área, César Lencina, renunció este viernes a su cargo. En el comunicado, en el que se copia también al jefe de Gabinete Diego Santilli, denunció falta de sopoerte institucional y malos tratos de su superiora.
“Fundamento lo solicitado en las dificultades persistentes que me han impedido llevar a cabo las funciones correspondientes a mi cargo de manera adecuada. En particular, la falta de una comunicación eficiente y soporte institucional que permitiesen llevar adelante la gestión, sumado esto a situaciones de destrato y desconsideración de su parte hacia el personal en el entorno de trabajo”, reza parte del comunicado de César Lencina.
César Oscar Lencina fue designado como subsecretario de Ciencia y Tecnología el 21 de septiembre, hace poco más de un mes, en reemplazo de José Luis Acevedo. Llegó desde la Fuerza Aérea Argentina, donde tenía el rango de Comodoro. Es licenciado en Sistemas Aéreos y Aeroespaciales recibido en el Instituto Universitario Aeronáutico y magíster en Relaciones Internacionales por la Universidad del Salvador. Dentro de la fuerza fue jefe de la Base Aérea Militar de Mar del Plata y de la Base Antártica Marambio.
¿Quién es Adriana Baravalle, la secretaria de Ciencia y Tecnología?
Al asumir, Adriana Baravalle fue presentada por el Gobierno como “experta” en IA, ciberseguridad y ciencia de datos. Realizó su carrera como docente e investigadora en la Universidad Austral y lideró proyectos de investigación. Buena parte del sistema científico criticó su falta de credenciales y hace unas semanas la diputada nacional Marcela Pagano denunció penalmente que su supuesto doctorado en Inteligencia Artificial es comprado.
Quien llegó al Congreso en la boleta de La Libertad Avanza, pero ahora se alejó del bloque oficialista, incluyó una “compra de prueba” en la que se ofreció un supuesto doctorado en IA por US$400 a través de una universidad de Hawái.
La institución en cuestión es la American Andragogy University (AAU). Según la denuncia, Pagano se contactó con la universidad para averiguar cómo podía obtener un doctorado en Inteligencia Artificial y asegura que se lo ofrecieron por 400 dólares.
Siempre según su denuncia, la diputada habría efectuado el pago el 14 de agosto y recibido la documentación vinculada al supuesto programa doctoral en tan solo ocho días, sin presentar un título de grado, cursar o rendir ningún examen.
La motosierra en Ciencia y Tecnología
Todo esto ocurre en medio de un ajuste brutal que el Gobierno Nacional lleva adelante de manera continua desde su asunción. En el Presupuesto 2027 que se discute en el Congreso, el ajuste en Ciencia, Tecnología e Innovación es del 37,9% con respecto a 2023.
Las pérdidas acumuladas respecto de 2023 alcanzan 39,9% en el Conicet, 50% en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), que por ejemplo abandonó el avanzado desarrollo del reactor nuclear Carem, 59,7% en el Inti, 47,2% en el Inta y 42,8% en el Servicio Meteorológico Nacional. La Agencia I+D+i, dedicada a financiar proyectos científicos, tecnológicos y de innovación productiva, continuará 76,1% por debajo de 2023, entre otros tantos recortes.
El año que viene la Función Ciencia y Tecnología (FCyT), que concentra todos los recursos que el Estado destian a esas áreas, representará apenas el 0,178% del PBI, un nivel 40,3% inferior al de 2023 y muy alejado de la trayectoria que había establecido la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.