El Banco Central de Paraguay (BCP) comenzó este jueves el desembolso de las garantías de depósitos para los clientes de la entidad financiera Ueno Bank, institución intervenida este martes debido a un cuadro de insolvencia técnica. El desplome de la entidad desató una tormenta política de escala institucional que condujo al presidente Santiago Peña a presentar la dimisión a su cargo.
A través de un comunicado oficial, la autoridad monetaria precisó que los pagos iniciales contemplan montos de hasta 10 millones de guaraníes (aproximadamente 1.565 dólares estadounidenses a la cotización oficial) para un primer grupo de ahorristas que no registren deudas pendientes con la firma y dispongan de cuentas operativas en otros bancos del sistema para la transferencia de los fondos. En los casos donde la totalidad de las acreencias no supere dicha cifra, la restitución abarca el 100 por ciento del capital.
El proceso de resolución o cierre del banco llegó tras una inspección del BCP que detectó una caída del índice de solvencia por debajo del 50 por ciento del límite mínimo legal, consecuencia de fuertes ajustes aplicados a los estados financieros durante la etapa de regularización. La entidad concentraba los recursos de más de 2,9 millones de clientes y administraba importantes partidas presupuestarias de organismos públicos y fondos de jubilaciones durante la gestión gubernamental.
La crisis salpicó de manera directa al mandatario paraguayo por sus vínculos con la firma intervenida. Peña presentó su renuncia formal con el argumento de preservar la estabilidad del país, aunque la Cámara de Diputados no pudo tratar la dimisión por falta de quórum en el recinto, al tiempo que en el Senado avanza la tramitación de un juicio político para concretar su destitución.
Antes del desenlace legislativo, el jefe de Estado reclamó la intervención efectiva del Fondo de Garantía de Depósitos para resguardar la totalidad de los activos públicos y privados afectados.