El Banco Santa Fe salió a aclarar la situación generada por el adelanto en la fecha de vencimiento de las tarjetas de crédito. El próximo pago, que hasta la semana pasada estaba previsto para el 4 de septiembre, fue fijado para el 1°, lo que generó incertidumbre entre clientes que todavía no habrán cobrado sus haberes.
La modificación comenzó a advertirse durante el fin de semana, cuando los nuevos vencimientos aparecieron en los resúmenes de las tarjetas. Los reclamos se multiplicaron en redes sociales y grupos de WhatsApp, especialmente entre trabajadores de la Administración Pública, el Poder Judicial y otros sectores estatales, cuyos salarios se acreditan después de los primeros días del mes.
El cambio generó preocupación porque quienes tuvieran que afrontar el resumen antes de cobrar podrían quedar expuestos a intereses o cargos por mora.
El reclamo del gobierno provincial
La situación llegó también al gobierno de Santa Fe. El ministro de Economía, Pablo Olivares, confirmó que se comunicó con las autoridades del Banco Santa Fe para pedir que revisaran la modificación.
“Cuando desde el Ministerio de Economía detectamos que el Banco Santa Fe anticipó la fecha de vencimiento para el pago de las tarjetas de crédito (...) me comuniqué con las autoridades de la entidad para requerir que revean esa modificación”, señaló.
El funcionario también pidió garantizar que no se cobraran cargos adicionales a trabajadores y jubilados que pudieran verse afectados por el adelantamiento del vencimiento.
El comunicado del banco
En medio de la polémica, este lunes el Banco Santa Fe emitió un comunicado para aclarar qué ocurrirá con los clientes que tengan el vencimiento antes de cobrar sus haberes. La entidad informó que no cobrará intereses a quienes tengan el vencimiento de su tarjeta de crédito antes de percibir sus haberes.
Además, indicó que, como ocurre habitualmente, las próximas fechas de vencimiento se adecuarán al cronograma de pagos de la Administración Pública.
De esta manera, el adelanto del vencimiento del 4 al 1° de septiembre no debería generar un costo adicional para los clientes que todavía no hayan cobrado sus haberes al momento de la fecha establecida para el pago.
El episodio generó especial preocupación en un contexto de mayor morosidad y tasas elevadas, donde unos pocos días de diferencia en la fecha de vencimiento pueden representar un problema para quienes organizan sus gastos en función del día en que cobran.