El barrio La Bajada comenzó a transformarse este jueves con una iniciativa de muralismo y arte público que tiene como escenario uno de los lugares más emblemáticos de Rosario: las calles donde creció Lionel Messi. En inmediaciones de 1º de Mayo y Lavalleja, muralistas y vecinos pusieron manos a la obra para renovar fachadas y darle nuevos colores al barrio.

La propuesta contempla la realización de nuevos murales y la recuperación de otros que ya formaban parte del paisaje de La Bajada. Los trabajos buscan representar el vínculo de los vecinos con el barrio y reflejar, a través del arte, la identidad de una zona que quedó asociada para siempre a la historia del capitán de la selección argentina.

Uno de los sectores intervenidos reúne las casas de dos vecinas, cuyas fachadas comenzaron a ser unificadas mediante una obra que busca representar de manera visible aquello que el barrio significa para quienes viven allí. Entre los artistas participantes hay muralistas que trabajan con distintas figuras y símbolos vinculados con la identidad de la ciudad y del país.

La casa donde Messi pasó su infancia continúa siendo uno de los principales puntos de atracción para quienes llegan a Rosario. Durante estos días, además, el movimiento se multiplicó por la presencia de visitantes que arribaron a la ciudad para acompañar a deportistas y delegaciones de los Juegos Suramericanos.

Entre los visitantes hubo turistas argentinos y extranjeros que se acercaron por primera vez al barrio. Una familia contó que llegó desde Francia y que quedó sorprendida al encontrarse con la intervención artística. "Es muy lindo y las personas son muy amables", señalaron mientras recorrían el lugar y se fotografiaban frente a la casa del futbolista.

También llegaron visitantes argentinos que actualmente viven en Europa y aprovecharon su paso por Rosario para conocer el lugar donde creció Messi. Contaron que no esperaban encontrarse con semejante despliegue y destacaron la emoción de poder conocer la casa del futbolista mientras se desarrollaban los trabajos.

Los murales también incorporan elementos vinculados con la identidad natural argentina. Entre las obras que comenzaron a tomar forma aparecen representaciones de un puma, asociado a la Cordillera de los Andes, y un yaguareté como símbolo del Litoral y de sus llanuras.

La intervención fue recibida con entusiasmo por los vecinos, pero también por quienes llegan al barrio atraídos por la historia de Messi. La presencia de turistas y deportistas de distintos países convirtió las calles de La Bajada en un punto de encuentro entre el arte público, la identidad rosarina y la figura del futbolista.

Uno de los sobrinos de Messi, también se acercó para recorrer las obras y destacó el trabajo de los muralistas y de los vecinos. "Se lo merece", expresó al referirse a su tío, y agradeció especialmente a quienes participan de la iniciativa. Además, contó que esperan mostrarle a Messi los murales una vez que estén terminados.