El pase de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Inglaterra este miércoles no fue un triunfo más. Como ocurre cada vez que se cruzan ambas naciones, el partido estuvo cargado de una profunda emotividad y connotaciones que trascienden lo estrictamente deportivo. Ese sentimiento de pertenencia y memoria colectiva se trasladó con fuerza este jueves al Cenotafio de los Héroes de Malvinas, ubicado en la zona del Monumento a la Bandera en Rosario, donde horas antes una marea celebró la victoria.
El histórico espacio de homenaje amaneció transformado en un punto de encuentro y reflexión espontánea para decenas de rosarinos y visitantes que se acercaron a procesar allí la histórica clasificación mundialista, según retrató en el lugar Alan Monzón, fotógrafo de Rosario3.
Durante la mañana, el panorama en el cenotafio reflejó una mezcla de respeto y festejo popular. Muchos chicos con camisetas de la Selección recorrieron el sector que homenajea a los caídos, mientras que otros improvisaron un partido de fútbol allí mismo, llenando de vida un lugar habitualmente silencioso.
Entre los visitantes, varias familias compartieron el momento con los más chicos, y no faltaron los grupos que entonaron el clásico cántico futbolero "el que no salta es un inglés", una descarga inevitable tras el tensionado partido de semifinales.
Un encuentro con la historia
La jornada sumó un momento de profunda emotividad cuando coincidió en el lugar Julio Más, reconocido excombatiente y exprisionero de guerra rosarino, quien se encontraba en el sitio realizando una entrevista de prensa. El veterano de guerra se transformó rápidamente en el centro de las miradas de los presentes.
Entre los momentos coloridos del día, una vecina que paseaba con sus perros vestidos con camisetas celestes y blancas se acercó especialmente para pedirle una foto al excombatiente. En paralelo, un contingente escolar proveniente de la ciudad de Santa Fe llegó para realizar una visita guiada, sumándose al flujo constante de ciudadanos que pasaron a rendir honores, impulsados por el entusiasmo mundialista.
Tras el épico triunfo sobre Inglaterra en Estados Unidos, Argentina jugará la final de la Copa del Mundo este domingo, a las 16, frente a España en Nueva York-Nueva Jersey.