Este jueves, la promesa de un poco de alivio, tras la última noche del 2025 super caliente, se hacía esperar. Las primeras horas del año nuevo llegaron con una temperatura por encima de los 30 grados en la medianoche y la mañana indicaba con unos 25. De todos modos, el termómetro prometía escalar hasta los 35 grados. 

La idea de que estaría un poco menos abrazador que el último día de 2025 estaría lejos de cumplirse en las primeras horas. 

De todos modos, se anuncia (y se espera) que por la tarde-noche llegue un poco de agua que apacigüe tanto abrazo transpirado. 

El año promete unos primeros días de calor.  

El servicio meteorológico nacional habla de un 40% de probabilidad de lluvias y una inestabilidad en el ambiente casi permanente. 

En tanto, para este viernes, se esperan 32 de máxima pero el verano parece haberse instalado y no piensa irse por varios días.