Nata, el adolescente oriundo de Santa Fe que en diciembre conmovió en las redes sociales con un video donde pedía que lo adoptaran y manifestaba su deseo de pasar Navidad en familia, posteó en modo de agradecimiento tras ser integrado a una nueva familia.
"Hola a todos, soy Nata. Hace un tiempo hice un video contando un poco de mi historia. No sabía qué iba a pasar con ese video, si lo iban a mirar, si lo iban a compartir tantas personas, pero pasó algo muy hermoso", comienza relatando el joven en una filmación mostrando de fondo una panorámica de la ciudad de Rosario y el río Paraná.
La convocatoria pública de Nata —una herramienta excepcional que activa la Justicia cuando se agotan las búsquedas en los registros de adoptantes— tuvo una respuesta histórica: más de 700 familias de todo el país se postularon con el deseo de incorporarlo a sus vidas.
"Gracias a todo eso, hoy estoy con una familia que me ama y me quiere. Gracias a cada persona que vio mi mensaje, a todos los que compartieron mi video y muchísimas gracias a las 700 familias que se postularon para poder adoptarme. Hoy mi vida está cambiando y eso es gracias a todos ustedes", expresó con profunda emoción.
Lejos de centrar la historia únicamente en su presente, Nata utilizó el alcance de su voz para visibilizar la realidad de la niñez y la adolescencia en los hogares de tránsito.
"Este mensaje no lo hago solamente por mí. Lo hago por todos esos chicos que están en la misma situación que yo estaba, por todos los chicos que todavía viven en los hogares y que esperan una familia para que se puedan sentir cuidados y escuchados", reflexionó.
Consciente de lo difícil que se vuelve la espera a medida que los niños crecen, el joven dejó un mensaje directo tanto para los chicos como para la sociedad: "Hay una esperanza, no pierdan la esperanza".
"Les quiero dar un impulso para que también puedan seguir adoptando. Así como se postularon para mí, que se postulen para esos chicos que están en los hogares. No importa la edad, lo que importa viene de acá (del corazón)".
"Les quiero pedir, por favor, que sigan compartiendo estas historias, porque a mí me la cambiaron. Y no solamente me la pueden cambiar a mí, sino a un montón de chicos que están acá, no solo de Rosario, sino de otras partes".
En su tramo final, Nata se tomó el tiempo para reconocer a quienes lo acompañaron en el plano legal e institucional durante todo el proceso, haciendo una mención muy especial a su abogada, Pao, a quien hoy ya no ve solo como una profesional.
"Ahora más que una abogada es familia, es una tía para mí. El esfuerzo que hizo ella es muy grande. Fue la primera persona que creyó en mí cuando yo no tenía a nadie, no tenía nada. Le quiero dar las gracias por la gran persona, la gran guerrera que es, por el laburo que está haciendo porque eso conlleva muchas horas", destacó visiblemente conmovido.
Finalmente, el adolescente extendió su gratitud a las autoridades judiciales y al personal que lo contuvo durante su estadía institucional: "Le quiero agradecer a la jueza, a la defensora y a todas las personas del hogar. Principalmente, les quiero dar las gracias por las oportunidades que nos dieron a mis padres".
Con un gesto de la mano en el corazón y una sonrisa, Nata cerró un capítulo de espera para abrir el más importante de su vida: "Nunca me voy a olvidar de lo que hicieron por mí. Ojalá que mi historia sirva para que otros chicos encuentren su familia, se sientan amados y cuidados. Gracias".