Las condiciones climáticas que atraviesan a Rosario y gran parte del territorio nacional comenzaron a perjudicar a los mostradores del Mercado de Concentración de Fisherton. Las heladas alteraron el mapa de precios y la calidad de la mercadería además de la convivencia de un escenario que golpea la actividad desde hace dos años.
Hector, referente y puestero del predio, dialogó en Cada Día (El Tres) y brindó un panorama sobre la situación que conviven con el día a día: "Veníamos bien porque venía siendo un frío parejo, pero no con helada como hizo estos días", explicó el comerciante.
De acuerdo a su análisis, mientras que variedades rústicas como la acelga, la remolacha, la espinaca y el repollo resisten sin mayores complicaciones, los cultivos más delicados sufrieron el impacto directo del clima: "La verdura de hoja se va aclimatando, pero una gran helada lastima bastante a la rúcula y a la lechuga".
Durante la temporada invernal, la región de Rosario se abastece con la producción para los productos de hoja verde, registrando apenas ingresos menores desde La Plata o Mar del Plata (zonas que habitualmente cubren la demanda del verano). En tanto, todo lo que respecta a frutos como el tomate, el zapallito y la berenjena proviene del norte del país y del litoral.
Ese mapa productivo también se vio afectado por el fenómeno climático. Las heladas generalizadas en provincias clave como Corrientes, Salta y Jujuy terminaron repercutiendo en las pizarras locales de esta semana. Según detalló Hector, las variaciones más marcadas se dieron en el tomate ya que le cajón de 20 kilos se comercializa en torno a los 40 mil pesos. Mientras que el pimiento rojo, el cajón de 10 kilos se ubicó entre los 45 y 50 mil pesos. Por último, de acuerdo a lo que manifestó el puestero, la lechuga de hoja, que logra conservarse sana y con la calidad adecuada bajo techo, cotiza entre los 20.000 y los 25.000 pesos.
Por el lado de las frutas, la oferta actual está concentrada por la manzana, la banana, la pera y una fuerte abundancia de cítricos de estación como el pomelo, la naranja y las distintas variedades de mandarina, a la espera de que el calendario avance hacia el mes de octubre para la aparición de las frutas de carozo como el durazno, damasco y ciruela.
A pesar de los inconvenientes climáticos en las zonas de cultivo, desde el Mercado de Concentración aclararon que el abastecimiento está garantizado y que los camiones ingresan con normalidad. La alarma de los operadores del sector no responde a la falta de stock, sino a la preocupante parálisis comercial que exhiben los pasillos del establecimiento.
"La mercadería más o menos está entrando. El problema más delicado que tenemos es que no se vende, la venta está muy caída, está muy aniquilada", lamentó el puestero.