La tala de un árbol nativo en una vereda del centro de Rosario generó repercusiones en redes sociales y motivó una intervención municipal. Según explicó el secretario de Ambiente y Espacio Público, Luciano Marelli, la extracción se realizó sin autorización y el comercio señalado como responsable deberá afrontar las sanciones que determine el Tribunal Municipal de Faltas.
En declaraciones a El Contestador (Radio 2), el funcionario identificó al ejemplar como un aromito o espinillo, una especie nativa de la región. Relató que, al detectar que el árbol había sido descopado y que había personas trabajando con herramientas en el lugar, el municipio intervino al advertir que no se trataba de una poda autorizada.
“Se labró el acta correspondiente por la poda sin autorización, que en realidad es una tala agresiva, dañando prácticamente en su totalidad al árbol”, explicó Marelli. Además, indicó que se decomisaron las herramientas utilizadas para realizar el trabajo.
Marelli señaló que las sanciones por infracciones contra el arbolado público están contempladas en un capítulo específico del Código de Convivencia. El monto depende de distintos factores, entre ellos el diámetro del ejemplar y el porcentaje de daño ocasionado.
En este caso, el funcionario sostuvo que el daño se considera del 100%, aunque aclaró que el árbol no tenía un diámetro suficiente como para justificar la multa máxima prevista.
Las sanciones económicas pueden alcanzar los $4,8 millones, pero el monto concreto deberá definirse según las características del caso. También se evaluará la dimensión del daño ambiental y los servicios ecosistémicos que brindaba el árbol a la ciudad.
“Se dimensiona cuáles eran los servicios ecosistémicos que brinda este árbol a la ciudad y, en base a eso, van a tener que compensar en árboles y otros parámetros de sanciones para equilibrar ese daño”, detalló el secretario.
A las posibles multas se sumará el costo operativo de la recolección de las ramas. Marelli explicó que el municipio debió hacerse cargo de retirarlas porque los responsables no contaban con un volquete ni con un camión para trasladarlas.
El municipio recordó que las intervenciones requieren autorización
El funcionario remarcó que la autoridad competente para intervenir sobre el arbolado público es el municipio. Los vecinos y comerciantes pueden solicitar trabajos por cuenta propia, pero necesitan una autorización específica y deben actuar bajo supervisión municipal.
Según Marelli, los responsables de uno de los locales comerciales ubicados frente al árbol se hicieron cargo de la tarea realizada y fueron imputados por la infracción correspondiente al Código de Convivencia.
También explicó que las molestias que puede ocasionar un árbol, por ejemplo, por sus raíces o por el crecimiento de sus ramas, deben ser evaluadas por profesionales. En esos casos, un ingeniero agrónomo analiza qué intervención resulta adecuada: desde una poda o un tratamiento de raíces hasta una extracción, si no existe una alternativa técnica conveniente.
“Muchas veces la opinión de las acciones a hacer sobre el arbolado no son las mismas que uno opina desde su lugar a lo que puede considerar un ingeniero”, señaló.
Marelli recordó que los árboles aportan sombra, retienen partículas de polvo, absorben agua y generan otros beneficios ambientales. Por eso, su intervención está regulada por leyes y ordenanzas y no puede quedar librada a la decisión individual de un frentista.
Cómo reclamar por un árbol en Rosario
El secretario indicó que quienes necesiten solicitar una intervención sobre el arbolado pueden iniciar el trámite a través del Perfil Digital, disponible en el sitio oficial de la Municipalidad de Rosario, o mediante el Munibot, por WhatsApp al 341 544-0147.
En esos casos, explicó, el municipio evalúa cada situación con personal especializado para determinar qué tarea corresponde realizar.
El funcionario también reconoció que las intervenciones sobre las raíces y las veredas son las que presentan mayores demoras, debido a su complejidad y a la necesidad de coordinación con las áreas de Obras Públicas.
En cuanto a las tareas de poda, afirmó que la cantidad de árboles intervenidos por año pasó de unos 25.000 a entre 50.000 y 60.000 o más, con el objetivo de completar el ciclo de mantenimiento del arbolado cada cuatro o cinco años.