El padre Facundo Ivaldi, a cargo de la parroquia San Miguel Arcángel y de la Universidad Católica sede Rosario, será uno de los tres asistentes del Papa León XIV durante la celebración religiosa de este miércoles en la basílica de Luján. También forma parte de la organización de la visita del Santo Padre al país que arranca este domingo en el marco de su viaje por Latinoamérica. El párroco contó a Rosario3 detalles de la visita pastoral y habló sobre el significado para la Iglesia argentina.

“El Papa va a hablar para el mundo y no solamente para la Argentina, hablará para todos y no sólo para un espacio político, no va hablar sólo para los creyentes sino para todo el pueblo” dijo en torno al mensaje del sumo pontífice y las especulaciones sobre las posibles referencias a la realidad social de nuestro país.

—¿Vas a estar en la ceremonia de Luján junto al Papa?
—En cada una de las celebraciones hay un equipo para organizarla y está conformado por sacerdotes y laicos. Me toca colaborar en la celebración de Luján que será la última misa del Papa en la Argentina. Hace tiempo que estamos trabajando en muchos aspectos no sólo en la celebración en sí de la misa sino también en cuanto a lo organizativo ya que se espera será la más participada de todas.

El padre Facundo Ivaldi, a cargo de la parroquia San Miguel Arcángel y de la Universidad Católica sede Rosario.

—¿Cuál será tu tarea? 
—De Roma vienen tres ceremonieros que son como del protocolo de la celebración y uno de ellos es monseñor Ravelli quien será el maestro de ceremonia. Acompañan tres sacerdotes y yo seré uno de ellos quienes haremos que la celebración vaya desarrollándose. 

—¿Qué cantidad de fieles se espera en Luján?
—Según nos dijeron en una reunión con el gobierno de Buenos Aires, esperan más de 1,5 millones de personas. Es mucho y se están armando distintos espacios para la participación, lugares de asistencia y desde donde poder ver al Santo Padre. Ese día, el Papa vendrá después de la visita a la cárcel de Devoto en cápsula de seguridad y de allí se subirá al Papa-móvil en la rotonda de acceso a la ciudad y allí se podrá verlo. Uno de los pedidos de El Vaticano fue que el Papa tuviera contacto directo con la gente y esperamos que el tramo final hacia la Basílica lo pueda hacer caminando. Se trata de poner en relieve que Luján es un lugar de peregrinación donde la gente llega caminando con sus pedidos y ofrendas, y el sumo pontífice quiere llegar como peregrino hacia el lugar de la Virgen.

—¿Qué significa para vos ayudar al Papa en la celebración y para la Iglesia su visita al país?
—Para mí es un regalo muy grande. Es parte de lo que he estado haciendo durante mi ministerio y este servicio es como un regalo para mí y quiero ofrecerlo a la comunidad. Para la Iglesia argentina significa un impulso y una renovación de la fe y de la esperanza. La llegada del Papa mueve el corazón para preguntarnos sobre cosas más profundas, más allá de lo cotidiano.

—¿Por qué no vino a Rosario?
—Bueno, no tengo respuesta para eso. El Papa ha sido muy generoso, incluso en su enfermedad, queriendo venir y estar en la mayor cantidad de lugares posibles. La sabana queda corta, uno quiere que esté en todos lados. 

—¿Cómo ves el mensaje de unidad que se quiere dar desde lo político a partir de la visita de León XIV?
—El mensaje del Papa es un mensaje para crear lazos incluso con el que piensa distinto, en definitiva lo que ensañó Jesús y que está en el Evangelio. Todos nosotros en nuestra vida personal tenemos distancias con los otros, está en nuestra libertad qué queremos hacer y no depende del Papa. Es injusto cargarle la responsabilidad de unir a los políticos.

El padre Facundo Ivaldi, a cargo de la parroquia San Miguel Arcángel y de la Universidad Católica sede Rosario.

—¿Qué mensaje social dará el Papa en su visita a la Argentina?
—(El mensaje social) ya lo hay. No me parece que el Papa vaya a dar un mensaje sólo para la política argentina. Siempre estamos tentados a ver las cosas desde nuestra perspectiva, es bastante estrecho mirar así. El Papa va a hablar para el mundo y no solamente para la Argentina, hablará para todos y no sólo para un espacio político, no va hablar sólo para los creyentes sino para todo el pueblo. 

—¿En qué consistieron los preparativos?
—Cada mes fue llegando una avanzada, un equipo de sacerdotes y de seguridad del Papa que fueron verificando todos los detalles junto a las comitivas y gobiernos locales. Hubo una última avanzada el miércoles pasado y desde el jueves pasado se hicieron los últimos ensayos generales para verificar que todo esté en orden. En cada uno de los lugares donde estará el Santo Padre están previstos desde la comunión de los fieles, e dispositivo de las carpas, el sonido, las pantallas y hasta la seguridad, todo muy armado.

—¿Qué recomendaciones les das para aquellos que se decidan participar de algunas de las actividades previstas en la agenda? 
—Lo mejor es participar en grupos, con alguna comunidad o parroquia. “El Papa en la Argentina” es la web para inscribirse a las actividades. La inscripción no es un límite ya que se puede participar igual. Esto ayuda a la organización para tener una temperatura de los espacios en cuanto a la posible cantidad de gente que asista. Se podrá acceder desde un día de su llegada a los espacios por donde estará el Papa, con distintos círculos o perímetros de participación. Hay que ir con paciencia, alegría y deseo de encontrarse con el Papa y otros hermanos. Todos los lugares prepararon vigilias para que no sea un espacio vacío.

—¿Qué ocurre si hay mal tiempo?
—No se suspende nada….Recuerdo cuando el Papa Francisco ofició una misa en su viaje a Asia bajo la lluvia y debajo de un paraguas.

—¿Este es el viaje que a Francisco le quedó pendiente?
—Creo que esta visita del Papa León significa saldar esa deuda. Es el primer viaje a Latinoamérica, viene a Argentina y es el viaje más largo: 12 días donde habrá misas todos los días. Es un momento histórico.