Kim Jong-un volvió a aparecer en los medios estatales de Corea del Norte después de que circularan versiones sobre su supuesta muerte por una hemorragia cerebral. Las imágenes difundidas por el periódico oficial *Rodong Sinmun* lo muestran recorriendo una exposición de ropa y calzado junto a su hija, Kim Ju-ae, y un grupo de funcionarios.
Las fotografías se conocieron horas después de que Wanjun Xie, un disidente chino que vive en Estados Unidos, asegurara que el líder norcoreano había sido internado en un hospital de Pekín en estado de coma y que posteriormente había fallecido. Sin embargo, no presentó pruebas que respaldaran esa versión.
Un informe de la BBC analizó los motivos por los que los rumores sobre la salud de Kim resurgen periódicamente y consiguen captar la atención internacional, pese a la falta de evidencias que los sostengan.
Xie se presenta como presidente del Partido Democrático Chino, una organización prohibida por las autoridades de su país. Según la BBC, anteriormente también difundió afirmaciones no verificadas sobre la supuesta muerte del presidente chino, Xi Jinping.
El hermetismo de Corea del Norte, un terreno fértil para los rumores
Corea del Norte es uno de los países más cerrados del mundo y la información sobre su máximo dirigente resulta difícil de verificar de manera independiente. Esa opacidad favorece la circulación de versiones que, en otros contextos, podrían contrastarse con mayor facilidad.
En este caso, las imágenes oficiales muestran a Kim caminando por la exposición junto a su hija y funcionarios de su entorno habitual. Aunque no se conoce con precisión cuándo fueron tomadas, la publicación de las fotografías contradice el relato de que el líder ya había muerto.
También hay otros indicios que debilitan la versión. De acuerdo con el análisis de la BBC, una crisis repentina en la salud de Kim podría provocar señales fuera de Corea del Norte, como un refuerzo de la seguridad china en la frontera, movimientos en las misiones diplomáticas norcoreanas o información transmitida por redes informales de desertores. Ninguno de esos indicios había aparecido, según el artículo.
Además, los servicios de inteligencia de Corea del Sur dijeron a la agencia Yonhap que no tenían información que respaldara el rumor.
No es la primera vez que circulan versiones similares. En 2020, un conocido desertor norcoreano llegó a afirmar que estaba «99% seguro» de que Kim había muerto después de una cirugía cardiovascular. Poco después, el dirigente reapareció públicamente y la versión quedó desmentida.
Uno de los factores que explica el interés por la salud de Kim es la incertidumbre sobre quién podría sucederlo. La familia Kim gobierna Corea del Norte desde hace tres generaciones, pero el futuro de la conducción del país no está definido con la misma claridad que en transiciones anteriores.
Kim Il-sung preparó durante décadas a su hijo Kim Jong-il para asumir el poder. Cuando el primero murió, en 1994, la sucesión ya estaba consolidada. En cambio, la preparación de Kim Jong-un fue más acelerada: su ascenso dentro de la estructura de poder se produjo después del accidente cerebrovascular que sufrió su padre en 2008. Cuando Kim Jong-il murió, en 2011, su hijo ya era reconocido públicamente como su sucesor.
Desde entonces, Kim Jong-un dedicó años a consolidar su autoridad y desplazar a posibles rivales.
En la actualidad, los servicios de inteligencia surcoreanos consideran que podría estar preparando a su hija, Kim Ju-ae, para sucederlo. La adolescente apareció cada vez con mayor frecuencia en actos oficiales, eventos de alto perfil y exhibiciones militares.
Sin embargo, su eventual sucesión no está confirmada. Se estima que tiene alrededor de 13 años, no fue designada formalmente como heredera y Corea del Norte nunca tuvo una mujer al frente del régimen. Su edad también abre interrogantes sobre una eventual disputa por el poder.
Los rumores también encuentran terreno fértil en las preocupaciones sobre el estado físico del dirigente. Kim tiene sobrepeso y fuma intensamente, factores que, según las advertencias mencionadas en el artículo de la BBC, podrían aumentar su riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Además, los problemas cardíacos y los accidentes cerebrovasculares tienen antecedentes en su familia. Una eventual crisis de liderazgo tendría consecuencias que excederían las fronteras norcoreanas. Entre las principales preocupaciones internacionales están el control del arsenal nuclear del país, la posibilidad de una disputa interna por el poder y una eventual crisis de refugiados en la frontera con China.