El Senado de Paraguay aprobó la destitución del presidente Santiago Peña, en medio de una crisis política y financiera agravada por el colapso de un banco digital.

Peña presentó su renuncia el jueves tras el colapso de la entidad, denominada Ueno, con la cual mantuvo vínculos comerciales en el pasado. Su dimisión no fue aceptada y avanzó el proceso en el proceso de destitución.

La OEA reclamó una salida dentro del marco constitucional

 

La OEA pidió preservar la paz pública y la estabilidad en Paraguay ante el inminente desenlace parlamentario, en medio de la crisis institucional que atraviesa el país.

El pronunciamiento fue difundido por la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos, encabezada por Albert R. Ramdin. El organismo indicó que sigue “de cerca los acontecimientos políticos” en territorio paraguayo.

La postura oficial del organismo multilateral establece que cualquier definición sobre la crisis debe tramitarse únicamente a través de las instituciones competentes. Además, reclamó respeto estricto por la Constitución Nacional, el Estado de Derecho y las garantías fundamentales de todas las partes involucradas.