En el marco de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni, su esposa, Bettina Angeletti, rompió el silencio ayer a través de su cuenta de Instagram. Tras un tiempo inactiva, que coincidió con el estallido del denominado "Adorni gate", la coach ontológica hizo una publicación, con una reflexión centrada en la evolución personal y la necesidad de soltar el pasado.

Con el encabezado "Para avanzar, siempre hay que dejar algo atrás", la pareja del funcionario nacional sostuvo que "evolucionar es despedirse". En su posteo, Angeletti argumentó: "No porque esté mal ni porque haya sido un error, sino porque ya cumplió su misión".

“Hay formas de pensar, decisiones, maneras de vincularnos y hasta versiones nuestras que fueron necesarias para llegar hasta acá. Pero no todo lo que nos trajo a este punto es lo que nos va a llevar al siguiente”, indica en otra parte. 

En esa misma línea, la coach sugirió que madurar requiere admitir cuando una situación ya no es suficiente, subrayando que "crecer implica reconocer cuándo algo quedó chico y aceptar que evolucionar también es despedirse. Soltar no es perder, es habilitar espacio para lo nuevo".

Como cierre, la esposa del vocero presidencial enfatizó que "cada elección abre posibilidades, pero también cierra otras. Y en esa tensión es donde sucede el crecimiento".

Angeletti se había mantenido alejada de las redes sociales desde que trascendió su participación en el viaje oficial a Nueva York el pasado 8 de marzo

A esto se suman otras aristas que la colocan bajo el foco público. Angeletti figura como la titular en la escritura de la propiedad adquirida en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, realizada en noviembre de 2024. Asimismo, la diputada Marcela Pagano solicditó a la Justicia que se investigue si su consultora —creada ese mismo año— obtuvo beneficios mediante contratos con privados que brindaban servicios a empresas estatales, tales como YPF.