Luego del Mundial 2026, los jugadores de la Selección argentina se tomaron unos días de descanso antes de volver a la actividad en sus respectivos clubes. Algunos optaron por volver a sus ciudades de origen, como Emiliano Dibu Martínez, que mientras aprovechaba este breve tiempo para relajarse tras una intensa competición protagonizó una situación inesperada junto a vecinos de una localidad vecina de Mar del Plata, de donde es oriundo.
El campeón del mundo sorprendió a dos vecinos al quedarse varado con su camioneta en un camino rural de Sierra de los Padres (a unos 37 kilómetros de la localidad costera) que había quedado complicado para transitar debido a las lluvias. Según publicó un medio local, varias personas ayudaron al futbolista y estuvieron trabajando durante más de tres horas para sacar tanto su vehículo como el de un amigo al que había intentado ayudar.
De acuerdo con lo que publicó La Capital de Mar del Plata, el episodio ocurrió cuando Dibu intentó asistir a un amigo cuya camioneta había quedado enterrada en el barro y terminó atrapado en la misma situación. Quienes los rescataron fueron Leonardo Albarracín y su hijo Ramiro, dos vecinos que se los encontraron cuando pasaron en moto por el lugar.
“Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables. Vimos dos camionetas a lo lejos y una figura muy alta. Mi hijo me dijo: «Ese es el Dibu, papá». Yo no podía creer que fuera él”, recordó Albarracín en declaraciones al diario marplatense.
Fue entonces cuando el jugador del Aston Villa les explicó lo que había pasado y les pidió ayuda para desatar las lingas con las que intentaban remolcar los vehículos. El vecino contó que el arquero necesitaba un cuchillo porque no podían aflojar los nudos y que él llevaba una navaja, por lo que se metió en el barro para intentar soltarlos. El rescate incluyó una pala, otra linga, más personas convocadas para colaborar y un pequeño tractor que el propio futbolista fue a buscar a su campo, ubicado a unos pocos metros del lugar.
“La calidad humana del Dibu es impresionante. No hablamos del Mundial ni de fútbol. Fue una charla como la que uno puede tener con cualquier vecino”, agregó Albarracín, que también describió el encuentro como una experiencia excepcional para su familia: “La cordialidad y la sencillez del Dibu son para resaltar. Una aventura fantástica que pude compartir con mi familia. Si la hubiésemos planificado, imposible que hubiera salido mejor”.
Cuando el trabajo terminó, el arquero les agradeció de manera insistente a quienes lo habían ayudado y les firmó una camiseta de la Selección argentina y un póster de la atajada ante Randal Kolo Muani en la final del Mundial de Qatar 2022. Además, les obsequió su camperón oficial del combinado nacional.
“Cuando ya se iba, frenó, se sacó el camperón oficial de la selección y me lo regaló. Ahí no pude contenerme. Me largué a llorar. Fue un momento inolvidable”, recordó Albarracín.