Científicos diseñan un plan para probar si se puede calentar Marte con aerosoles, membranas y espejos orbitales. No buscan decidir si hay que hacerlo, sino juntar datos sobre costos, riesgos y viabilidad. La primera prueba a escala sería en la Tierra este año, antes de llevar el experimento al planeta rojo.
El plan lo presentó Edwin Kite, profesor de ciencias geofísicas de la Universidad de Chicago, en una mesa sobre recursos espaciales en la Escuela de Minas de Colorado, según publicó el sitio especializado Space.com.
Una de las opciones es dispersar aerosoles en la atmósfera marciana para potenciar el efecto invernadero. También se analizan membranas de invernadero de estado sólido y reflectores en órbita para calentar zonas específicas, como futuras bases humanas. "Crear biosferas sostenibles más allá de la Tierra es un enorme desafío, pero uno que tendremos que superar si queremos extender la vida fuera del planeta", dijo Kite a Space.com.
Próximos pasos
Kite y otros investigadores estudian una misión de prueba, liberar menos de 1 kg de partículas artificiales en Marte y seguir con láser su dispersión hasta 500 metros de altura. Antes, el sistema se probará este año en el Laboratorio Eólico Planetario de la Nasa en California.
Kite, que también participa en la misión del rover Curiosity y es investigador del Instituto Astera, aclaró que aún no se sabe si Marte puede albergar una biosfera. Activarla llevaría siglos. Por ahora, el objetivo es investigar. "Inversiones modestas en investigación pueden mantener abierta la opción de prolongar la vida más allá de la Tierra", señaló Kite.