Una escena que pasó de la ternura al terror en segundos. Una mujer estuvo a punto de ser atacada por un gran tiburón blanco cuando se inclinó desde un barco pesquero para acariciar al depredador, lo que provocó que el animal se agitara violentamente y se abalanzara sobre ella. El hecho ocurrió a bordo de una embarcación de Knot Lucky Fishing, una organización con sede en Savannah, Georgia, Estados Unidos, que lleva a veteranos, militares en servicio activo y sus familias a excursiones de pesca gratuitas.
La protagonista es Jen, una de las veteranas del grupo. En el video, que rápidamente se viralizó en redes, se la ve acariciando al tiburón como si fuera un animal doméstico, hasta que el depredador reacciona de forma brusca. ““En un instante, Jen, una de nuestras veteranas, estaba acariciando a un tiburón blanco salvaje como si fuera el perro de la familia, y al segundo siguiente, el tiburón se giró bruscamente y se abalanzó sobre ella. Todos en el barco sintieron ese impacto en el pecho”, relató la organización en una publicación de Facebook.
Pese a la espectacularidad de las imágenes, desde la organización buscaron llevar tranquilidad. Según explicó Jimmy Armel, fundador de Knot Lucky Fishing, la mujer nunca estuvo en peligro real porque la tripulación mantuvo al tiburón bajo control en todo momento. El video forma parte del programa de captura, etiquetado y liberación de tiburones blancos que la ONG desarrolla en las costas de la isla Tybee, en colaboración con Starbrite, Project SeaSafe y Gray FishTag Research.
El objetivo del programa es científico y conmemorativo.
“Nombramos a cada uno en honor a un Ranger o miembro del servicio caído, recopilando datos reales sobre la migración y manteniendo vivos los nombres de nuestros compañeros”, explicó Armel al medio estadounidense FOX Weather. “Hasta ahora hemos marcado diez, y con los gansos blancos regresando a Tybee, llegarán más este invierno”.
Justamente, por motivos de seguridad tanto para la tripulación como para el propio animal, el tiburón que protagoniza el video del ataque no pudo ser marcado y fue liberado inmediatamente después del incidente. El episodio volvió a abrir el debate sobre la interacción entre humanos y fauna marina salvaje, incluso en contextos controlados y con fines de conservación.