Los fanáticos de la saga cinematográfica de Harry Potter consiguieron la reubicación de un cable eléctrico de costo millonario entre Reino Unido e Irlanda, luego de haberse quejado de que la obra de infraestructura profanaría la “tumba” de Dobby, un elfo ficticio cuya escena de entierro fue rodada en la zona.
En la película Harry Potter y las reliquias de la muerte (parte 1), el personaje fue enterrado en la playa de Freshwater West, en Pembrokeshire, Gales. Desde entonces, los seguidores de la saga mágica suelen dejar piedras con la inscripción “Aquí yace Dobby”, a pesar de que el propietario del terreno, el National Trust, les ha pedido que no lo hagan dado que la playa es un lugar ecológicamente sensible.
El cable Greenlink, valorado en 430 millones de libras (503 millones de euros), conecta la Red Eléctrica Nacional con Irlanda e iba a pasar inicialmente por el lugar de la “tumba”, según explicó el director del proyecto, Simon Ludlam, en el podcast Energy Revolution.
Los fans se enteraron de los planes después de que Ludlam señalara, durante una entrevista con la BBC, el tramo de Freshwater West por donde pasaría bajo tierra el cable de 200 km (125 millas) que va al condado de Wexford. “Hicimos la toma, terminamos, volví a Londres y la emitieron un par de semanas después. Recibimos cientos de llamadas, de verdad, cientos de llamadas”, dijo.
Ludlam declaró que no sabía quién era Dobby y que las llamadas que recibió la empresa lo confundieron. Un colega le dijo: “Al parecer, vamos a pasar justo por la tumba de Dobby”. “Le dije: «¿Dobby? ¿Quién es Dobby? No conozco a Dobby»”, y agregó: “Es un personaje ficticio de un libro ficticio, todo es ficticio, ¿de qué estás hablando?”. El colega le respondió: “No, es muy, muy serio”.
La empresa contrató entonces a planificadores para encontrar una nueva ruta que no atravesara la supuesta tumba. “Mucha gente se alegró mucho, el proyecto sigue adelante y Dobby está contento”, apuntó al respecto el director del proyecto. Al final, dijo: “Nos acercamos bastante a algunos restos auténticos de la Edad de Bronce, pero evitamos la tumba de Dobby”. Entre los restos de la Edad de Bronce se incluyen urnas asociadas a enterramientos humanos.