Carlos Gonzalo Rivero, quien era pareja de Camila, la joven rosarina de 26 años que fue encontrada muerta en San Juan mientras finalizaba su formación como aspirante a Gendarmería, declaró este miércoles y negó ante la Justicia haber asesinado a su esposa. Sostuvo que fue ella quien se provocó las heridas que terminaron con su vida. El hombre declaró durante ocho minutos ante el juez en el marco de la investigación por el femicidio. Durante la audiencia, la Fiscalía confirmó un dato que hasta ahora no había trascendido: la joven estaba embarazada y fue asesinada de nueve puñaladas. La información surgió mientras se daban a conocer los resultados de los distintos estudios practicados sobre el cuerpo de la víctima.
El acusado quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género y le dictaron un año de prisión preventiva.
Según la versión que dio Rivero, la pareja había comenzado a discutir el sábado por la noche luego de que él le comunicara a Vecchiarello que quería regresar a la provincia de Salta, de donde es oriundo. El imputado explicó que había quedado fuera del proceso de ingreso a Gendarmería y que no podía continuar en San Juan porque no tenía dinero.
Siempre de acuerdo con su relato, la joven reaccionó con violencia y comenzó a romper cuadros y distintos objetos del departamento que alquilaban en Barreal. Rivero aseguró que nunca la golpeó. Más tarde, ambos se dirigieron a la casa de una integrante de Gendarmería, donde compraron alimentos, y regresaron al departamento alrededor de las 22.30. La discusión habría continuado en la cocina mientras Rivero preparaba papas.
Fue entonces, según declaró el acusado, cuando Vecchiarello habría amenazado con quitarse la vida si él finalmente se marchaba de la provincia. Rivero afirmó que la joven intentó atacarlo con un cuchillo y que durante ese episodio le provocó un corte. Después, siempre según su declaración, Vecchiarello se dirigió hacia el comedor y comenzó a provocarse heridas en ambos lados del cuello.
El hombre aseguró que intentó asistirla y que incluso le sacó la lengua porque se estaba ahogando. Sin embargo, relató que finalmente la mujer murió en la habitación.
Durante su exposición también afirmó que desconocía que su esposa estaba embarazada, un dato que fue confirmado posteriormente durante la autopsia.
El propio Rivero reconoció que, después de lo ocurrido, tomó un segundo cuchillo y se provocó heridas en el cuello y el pecho. Según explicó ante el juez, lo hizo con intención de suicidarse porque se sentía responsable de no haber podido salvar a Vecchiarello.
El cuerpo de Camila Agustina Vecchiarello fue encontrado al mediodía del domingo 13 de septiembre. Antes de la intervención de las autoridades, Rivero se había comunicado con una expareja para contarle que tenía intención de quitarse la vida. Esa comunicación permitió que las autoridades tomaran conocimiento de la situación y se dirigieran hasta el lugar.
Durante las tareas realizadas en el departamento, los investigadores encontraron además una nota manuscrita atribuida a Rivero. El escrito decía: “Ya sé que es tarde para pedir disculpas. A mi familia y a la de Camila”. Ese elemento forma parte de la investigación y es analizado junto con el resto de las pruebas reunidas en el lugar.
La Fiscalía sostiene otra versión
La hipótesis presentada por el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Adolfo Díaz, junto a los ayudantes fiscales César Recio y Romina Mascarell y la auxiliar Carolina García, contradice la explicación brindada por Rivero.
Para la acusación, el hombre habría atacado inicialmente a Vecchiarello mediante golpes y con un cuchillo. Esa agresión, según la Fiscalía, le habría provocado heridas en el rostro y lesiones defensivas en las manos. La investigación sostiene además que Rivero habría utilizado un segundo cuchillo para provocarle dos cortes profundos en el cuello, lesiones que habrían causado la hemorragia fatal.
La nota manuscrita encontrada en el departamento también es considerada dentro de los elementos de la causa. Mientras Rivero negó ante el juez haber atacado a su esposa y aseguró que nunca fue agresivo con ella, el contenido del escrito incluye un pedido de disculpas dirigido tanto a su familia como a la de Camila.
Un año de prisión preventiva
Tras escuchar al imputado y analizar los elementos incorporados hasta el momento, el juez de Garantías Federico Rodríguez resolvió dictar un año de prisión preventiva para Carlos Gonzalo Rivero.
Además, estableció un plazo de 12 meses para la investigación.
Rivero quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Durante la audiencia estuvo asistido por el defensor oficial Marcelo Salinas Weber.
La causa continuará ahora con la producción de las medidas de prueba previstas por la Justicia para determinar cómo ocurrió la muerte de Camila Agustina Vecchiarello y establecer las responsabilidades correspondientes.
Según informó el medio local Diario de Cuyo, el dato del embarazo surgió del examen médico realizado durante la autopsia y se incorporó como una de las novedades de la investigación.