Flybondi atraviesa una crisis que ya excede ampliamente los problemas habituales de una aerolínea. La low cost lleva cinco días sin operar con normalidad y entre el jueves 6 y el lunes 10 de agosto canceló 66 vuelos. Ahora, fuentes del sector adelantaron que esta semana se definiría su convocatoria de acreedores.

La decisión todavía no fue comunicada oficialmente, pero marca un nuevo capítulo en la crisis de una empresa que fue presentada como uno de los emblemas de la apertura y la desregulación del mercado aerocomercial.

Primero, durante el gobierno de Mauricio Macri, de la mano de su ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quien defendió el desembarco de las low cost como una transformación destinada a romper con el statu quo y sumar competencia allí donde, según planteaba, existía un monopolio.

Años después, la misma política de apertura y desregulación fue profundizada por el gobierno de Javier Milei, a través del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

Cancelaciones

 

Según las fuentes del sector, la decisión de avanzar con la convocatoria de acreedores ya estaría tomada y se definiría durante esta semana. La empresa llega a esta instancia después de meses de deterioro operativo y financiero.

Las cancelaciones de los últimos días muestran la gravedad del escenario. El jueves 6 de agosto fueron 14 vuelos; el viernes, otros 14. El sábado y el domingo se cancelaron 12 cada día y el lunes 10 se sumaron otros 14.

El deterioro viene de antes. En mayo Flybondi transportó un 66 por ciento menos de pasajeros que un año atrás y llegó a operar con apenas tres aeronaves, cuando su flota había alcanzado las 13.

La empresa también perdió participación en el mercado. Los exempleados señalan que actualmente transporta alrededor del 6 por ciento de los pasajeros locales.

Más de 700 ex trabajadores esperan cobrar

 

La crisis de Flybondi tiene un fuerte impacto laboral. Más de 700 ex trabajadores llevan más de tres meses sin cobrar indemnizaciones por despidos sin causa o acuerdos de retiro voluntario.

Según un comunicado, algunos de esos acuerdos fueron homologados ante el SECLO y otros fueron firmados ante escribano público. Pese a eso, los pagos continúan pendientes y varios de los afectados ya iniciaron acciones judiciales para reclamar el dinero.

La situación también alcanza al personal que sigue trabajando en la compañía. El documento señala que existen trabajadores que no cobraron los salarios correspondientes a junio y julio ni el aguinaldo. Además, la falta de pago de aportes habría dejado a trabajadores activos y exempleados sin cobertura de medicina prepaga y obra social.

Pasajeros y proveedores, también afectados

 

Los problemas no terminan en el frente laboral. Flybondi acumula reclamos de pasajeros por vuelos cancelados y reembolsos pendientes. También hay proveedores que llevan meses sin cobrar, incluso en casos donde ya existían planes de pago acordados. A esto se suman deudas con organismos y empresas estatales por tasas e impuestos.

En paralelo, distintas provincias aplicaron multas a la empresa por incumplimientos vinculados con los pasajeros. Según el material, las sanciones de Río Negro, Neuquén y la provincia de Buenos Aires suman unos 630 millones de pesos.

 Flybondi nació en 2018 y se convirtió en uno de los símbolos de la expansión de las aerolíneas low cost en Argentina. Su llegada formó parte de la denominada “revolución de los aviones”, basada en una mayor apertura del mercado y en la incorporación de nuevos operadores.

La promesa era que la competencia permitiera que más personas pudieran viajar en avión a precios más bajos. Pero el presente de Flybondi muestra el otro lado de esa apuesta: una compañía con menos aviones, menos pasajeros, vuelos cancelados y una lista creciente de acreedores y reclamos.

La crisis también pone bajo la lupa el esquema de desregulación que permitió la expansión de la compañía. El caso plantea qué sucede cuando una empresa privada que presta un servicio de transporte no consigue sostener su operación ni cumplir con sus obligaciones.

Qué puede pasar ahora con Flybondi

 

La definición sobre la convocatoria de acreedores será uno de los próximos pasos centrales. Si finalmente se concreta esta semana, se abrirá una nueva etapa para ordenar las deudas de la compañía y establecer cómo continuará su actividad.

Por ahora, el escenario sigue siendo incierto. La empresa debe resolver sus problemas financieros y recuperar una operación que quedó prácticamente paralizada durante cinco días.