Francia suspendió el miércoles el uso de granadas aturdidoras por parte de la policía durante las protestas estudiantiles, luego de que un adolescente perdiera una mano como consecuencia del estallido de uno de estos artefactos durante el accionar de las fuerzas de seguridad.

Organizaciones de derechos humanos, estudiantes y algunos opositores políticos han acusado a la policía francesa de emplear una fuerza desproporcionada durante una ola de protestas estudiantiles que dura ya más de dos semanas y que ha puesto de manifiesto un profundo descontento social de cara a las elecciones del próximo año.

Más de 6.500 personas, en su mayoría menores, fueron arrestadas en el marco de esta movilización para reclamar mejores condiciones en las escuelas. Además, resultaron heridos cientos de estudiantes, policías y personal docente.

El martes, después de que una nueva jornada de movilización reuniera a 256.000 estudiantes, profesores y padres, el presidente Emmanuel Macron convocó a miembros clave de su gobierno, que negó una “represión policial” contra los manifestantes.

En una entrevista con la radio francesa RTL, el ministro del Interior Laurent Nuñez anunció la suspensión del uso de granadas aturdidoras en las protestas de estudiantes hasta que se aclaren los incidentes ocurridos. El funcionario explicó que la suspensión se aplica “únicamente para las protestas de estudiantes de escuelas” y “solo durante el tiempo necesario para comprender lo que ocurrió”.

Según una fuente sindical policial citada por la agencia AFP, el estudiante de 15 años que perdió la mano resultó herido cuando recogió una granada de dispersión lanzada por la policía en Lens, en el norte de Francia.

Además, otro estudiante de 14 perdió varios dientes en el noroeste de París por el estallido de una granada de gas lacrimógeno a muy poca distancia.

Bally Bagayoko, el alcalde de Saint-Denis, que se ha convertido en un ícono de las protestas estudiantiles tras unirse a ellas y ser gaseado por la policía, indicó en un comunicado en X que ha sido “testigo del uso totalmente desproporcionado de la fuerza contra jóvenes que simplemente quieren ser escuchados”.

“Me mantengo firme en mi postura de estar del lado de mis vecinos, y los estudiantes de secundaria son mis vecinos”, dijo.

“Hizo falta que varios niños quedaran mutilados de por vida para que Nuñez renunciara a usar granadas contra estudiantes de secundaria”, criticó Manuel Bompard, coordinador nacional del partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI).

En cambio, la ultraderechista Marine Le Pen, favorita en las encuestas para las presidenciales de 2027, acusó a Macron de colocarse “siempre del lado de quienes atacan a la policía”.

Si bien son mayoritariamente pacíficas, las protestas desembocaron ocasionalmente en violencia. El gobierno reportó 215 estudiantes, 715 policías y 85 miembros del personal docente heridos.

Desde que comenzaron las protestas, la policía abrió 18 investigaciones internas sobre denuncias de mala conducta, según dijo Núñez. Mientras tanto, y pese a estas medidas del Gobierno, varios sindicatos de educación llamaron a la huelga y a nuevas manifestaciones para el jueves.

Adolescentes golpeados y “aterrorizados”
 

Desde septiembre, estudiantes de entre 15 y 18 años bloquearon cientos de colegios para denunciar la falta de profesores y horarios sobrecargados, así como aulas deterioradas e incapaces de soportar el aumento de las temperaturas.

Aunque la mayoría de las escuelas reabrieron el miércoles, más de 500 seguían parcialmente cerradas por estudiantes que bloquearon sus puertas con contenedores de basura.

 Más de 6.500 personas, en su mayoría menores, fueron arrestadas en el marco de las movilizaciones. (Reuters)

Varios abogados que representan a adolescentes detenidos dijeron que los menores habían sufrido violencia física e insultos.

Ainoha Pascual, abogada de tres estudiantes que se manifestaron en París, dijo que los habían “aterrorizado”. “Una inmensa mayoría llega bajo custodia lesionada” por golpes de porra o por haber sido arrastrados por el suelo, denunció.

Prisca Ancion, del Colectivo por la Acción Judicial, dijo que todos y cada uno de los estudiantes detenidos informaron haber sufrido “insultos, bofetadas, presión de la cabeza contra el suelo, llaves de estrangulamiento”.