La violencia en el fútbol de la Liga Rosarina sumó un nuevo y oscuro capítulo el pasado fin de semana. Lo que debía ser una jornada deportiva terminó con un árbitro hospitalizado tras ser golpeado salvajemente por un jugador.

A dos días del hecho, Jesús, el juez agredido, dio detalles en diálogo con Cada Día (El Tres) y dejó un mensaje contundente sobre su futuro.

"No sé en qué momento se llegó a este punto. No estaba pasando nada para que pudiera pasar una agresión. Era un partido intrascendente y no me la esperaba", confesó Jesús, todavía sorprendido por la reacción del futbolista.

El árbitro relató que, si bien tiene experiencia dirigiendo a ambos clubes y mantiene habitualmente un buen diálogo con los protagonistas, este jugador en particular se mostró hostil desde el comienzo: "A este chico nunca lo había dirigido. Reclamaba por todo, estaba muy exaltado. Incluso le pedí colaboración al capitán para que lo tratara de calmar, pero desde el minuto dos ya empezó con los reclamos".

La secuencia que terminó con el partido suspendido se desncadenó de forma repentina. "De tantos reclamos, lo terminé amonestando. Me insulta y, cuando voy a sacar la tarjeta roja, es cuando me pega. En ningún momento lo veo venir porque yo estaba de espaldas y había una distancia", detalló la víctima.

El impacto fue doble y de una violencia extrema: "En el segundo golpe perdí el conocimiento por unos diez segundos. Después de pegarme, él se fue al banco de suplentes, se cambió y se fue de la cancha. Increíble".

Tras el ataque, el primer diagnóstico médico confirmó una fractura de tabique con una fuerte inflamación en el rostro. Sin embargo, las complicaciones persistieron durante las horas posteriores.

"En la noche del sábado y la madrugada del domingo no podía respirar por la nariz, y sigo igual ahora. Me quedaba sin aire y me despertaba", relató Jesús, quien confirmó que deberá realizarse nuevos estudios.

Pese al traumático episodio y el dolor físico, el joven árbitro, que lleva cuatro años en la profesión y recientemente ingresó en la tabla de méritos para seguir ascendiendo, tiene la decisión tomada: no se dará por vencido.

"Los clubes se portaron muy bien, fueron solidarios y los dirigentes estuvieron predispuestos", destacó y cerró con firmeza: "Este hecho no va a hacer que yo deje de arbitrar, no va a pasar eso. Quiero seguir progresando".