Un pequeño objeto corroído por el tiempo podría guardar un secreto bíblico milenario. Arqueólogos que trabajan en el centro de Turquía desenterraron un antiguo amuleto cristiano de 1.500 años de antigüedad que contiene en su interior una lámina de oro finísima con una probable inscripción bíblica. El descubrimiento se produjo a principios de este verano en el yacimiento arqueológico de Türkmen Karahöyük, en la provincia de Konya, y fue reportado por la agencia estatal turca Anadolu (AA).
El equipo está integrado por cerca de 60 investigadores de 13 países que excavan en la zona, un punto clave para entender la confluencia de culturas en Anatolia. Ele elemento data de los siglos IV o V d.C. y habría pertenecido a un niño como protección contra el mal de ojo. Es un hallazgo poco frecuente: solo se conoce un ejemplar similar en Alemania. En el mismo sitio también encontraron un sello luvita de 3.500 años de antigüedad.
Según detalló el medio estadounidense New York Post, el amuleto consiste en una pequeña caja de cobre, muy corroída y oscurecida por el paso de los siglos, que en su interior resguarda una lámina de oro de apenas 0,1 milímetros de espesor. Sobre ella estaría escrito, "muy probablemente", un pasaje de la Biblia. Por el momento, el contenido exacto del texto permanece bajo estudio y no fue descifrado.
Las imágenes difundidas muestran a los especialistas limpiando y examinando el artefacto con extrema cautela para no dañar el delicado material.
La codirectora de la excavación, Michele Rüzgar Massa, explicó que se trata de un tipo de hallazgo poco común. "Este tipo de amuletos no son muy comunes. Hasta donde sabemos, se encontró un ejemplar similar en Alemania", señaló a AA. Massa agregó que por sus dimensiones y características, el objeto probablemente perteneció a un niño pequeño. "En otras palabras, se puede considerar como un amuleto contra el mal de ojo", afirmó.
El amuleto data de los siglos IV o V d.C., un período crucial para la expansión y consolidación del cristianismo en el Imperio Romano de Oriente. Pero no fue el único hallazgo relevante en Türkmen Karahöyük. En estratos más profundos, los arqueólogos recuperaron artefactos mucho más antiguos, entre ellos un sello de piedra con una inscripción jeroglífica luvita, datado entre 1500 y 1400 a.C. Los luvitas fueron un pueblo que habitó Anatolia durante las Edades del Bronce y del Hierro. También se encontraron dos sellos de cobre y la impresión de un sello de arcilla.
Massa detalló que el sello de piedra lleva el nombre "Kurunti-ziti", vinculado a Kurunta, una importante deidad del mundo hitita. "Esta persona no ocupaba un puesto de muy alto rango, pero aun así podemos observar una jerarquía propia de la burocracia y del Estado. Podemos afirmar que este fue un importante centro administrativo entre el 1500 y el 1400 a.C.", explicó.
El subdirector de las excavaciones, Hüseyin Erpehlivan, destacó la relevancia del sitio: "Konya se encuentra justo en el centro de Anatolia, en una región donde confluyen diversas culturas. Türkmen Karahöyük no es una excavación centrada en un único período. Estamos investigando un asentamiento estratificado que se extiende desde el período helenístico tardío, pasando por la Edad del Hierro y la Edad del Bronce, e incluso hasta períodos anteriores".
El amuleto se suma a una serie de descubrimientos recientes con vínculos bíblicos en Turquía. A principios de este verano, arqueólogos hallaron en Sardis -ciudad mencionada en el Libro del Apocalipsis- una estatua de mármol de 2.500 años de antigüedad. Casi en simultáneo, en Esmirna, la actual Izmir, fue descubierto un antiguo mosaico de gran valor histórico.