La empresa operadora del crucero MV Hondius, en el que un presunto brote de hantavirus provocó la muerte de tres pasajeros, confirmó que hay un argentino entre los viajeros que se encuentran a bordo del navío. Por estas horas, la embarcación continuaba frente a las costas de Cabo Verde, en donde no permitieron el desembarco de la tripulación.
En ese marco, desde Oceanwide Expeditions comunicaron que están contemplando la posibilidad de un desembarco en Las Palmas de Gran Canaria o en Tenerife, en las Islas Canarias, para continuar allí con los controles médicos de los pasajeros.
La firma dio a conocer que hay un único pasajero argentino sobre un total de 149 personas de 23 nacionalidades diferentes.
El barco, que partió desde Ushuaia y tenía como destino la isla del oeste africano, registró tres muertes y otros tres casos sospechosos que están bajo estudio. Uno de los afectados quedó internado en terapia intensiva en Sudáfrica.
Todo indica que los pasajeros afectados contrajeron la enfermedad viral aguda transmitida por los roedores. Hasta el momento, se pudo confirmar por laboratorio la infección en uno de los seis casos.
La intención inicial era trasladar a pasajeros con síntomas a hospitales locales para ser puestos en aislamiento, tras lo cual el barco podría reanudar su ruta hacia el archipiélago español de Canarias, a dos o tres días de navegación.
Sin embargo, desde Cabo Verde rechazaron el pedido de la embarcación para atracar en el puerto de Praia argumentando que la prioridad es "proteger a la población caboverdiana", según indicaron las autoridades sanitarias del país.
"En coordinación con otras autoridades (...), no se concedió al buque la autorización para atracar en el puerto de Praia", dijo la presidenta del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Maria da Luz Lima, en declaraciones a la emisora pública Radio de Cabo Verde.
Por su parte, Tedros Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, sostuvo que el organismo "está trabajando estrechamente con los Estados Miembros y los operadores del barco en respuesta a casos sospechosos de hantavirus detectados a bordo de un crucero".
"La OMS está facilitando la evacuación médica de dos pasajeros sintomáticos, realizando una evaluación completa de riesgos y apoyando a las personas afectadas a bordo. La acción rápida y coordinada es fundamental para contener los riesgos y proteger la salud pública", añadió.
Además, la entidad había expresado previamente en un comunicado que “se están llevando a cabo investigaciones detalladas, incluidas pruebas de laboratorio adicionales e investigaciones epidemiológicas”. “Se está brindando atención médica y apoyo a los pasajeros y la tripulación. También está en curso la secuenciación del virus”, precisaron.
Las nacionalidades de los pasajeros del crucero
Según el reporte de la empresa neerlandesa que opera la embarcación destinada al turismo antártico, Gran Bretaña es el país que más personas tiene a bordo, con 19 –contando a 4 de ellos que son parte de la tripulación–.
Le sigue Estados Unidos con 17 y España con 13, de los cuales sólo uno trabajaba para la operadora del barco. Otros ocho tienen pasaporte neerlandés y siete, incluido uno de los fallecidos, alemán.
Además hay 5 franceses, 4 canadienses, igual cantidad de australianos y 3 de Turquía. Figuran por último 2 de Bélgica e Irlanda y uno de Nueva Zelanda, de Japón y de Grecia.
Entre los tripulantes hay 38 filipinos, que comparten labores con gente de origen ruso montenegrino, guatemalteco, indio, ucraniano, portugués y polaco. Del total de 149 personas a bordo del barco, 88 son pasajeros y 61 tripulantes.
Las víctimas del brote de hantavirus
El primer paciente era un pasajero de 70 años "que enfermó repentinamente a bordo del barco, durante la travesía desde Ushuaia a la isla de Santa Elena (territorio británico en el sur del Atlántico) y presentaba fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea", detalló el Departamento de Salud sudafricano, según reprodujo la agencia EFE.
El hombre murió finalmente en la isla británica, donde permanecen sus restos a la espera de ser repatriados.
La segunda fallecida era su esposa, de 69 años, que "sufrió un desmayo" en el Aeropuerto Internacional OR Tambo de Johannesburgo (norte) "mientras intentaba tomar un vuelo de conexión a su país de origen, los Países Bajos", y murió tras ser trasladada a un centro médico cercano.
En cuanto al tercer paciente, detalló el Departamento, se trata de un británico que enfermó mientras el buque viajaba desde Santa Helena a la isla de Ascensión, también británica. Sus restos aún están a bordo del MV Hondius.
"A pesar del tratamiento médico que se le proporcionó en Ascensión, su estado no mejoró y fue necesario evacuarlo a un centro sanitario privado sudafricano en Sandton (Johannesburgo) para recibir tratamiento médico adicional", mientras "sigue en estado crítico de aislamiento", precisó el comunicado.
El Departamento sudafricano afirmó que está colaborando con el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles (NICD, en inglés) y las autoridades sanitarias regionales de Johannesburgo "para realizar el rastreo de contactos y detener la posible propagación del virus".
"En nuestra opinión, no hay motivo para el pánico público, ya que sólo dos pacientes del crucero han estado dentro de nuestras fronteras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) está coordinando una respuesta conjunta con todas las islas y países afectados para contener la propagación de la enfermedad", añadió.