El influencer y especialista en escenas de riesgo Frankie Lapenna subió a un ring en San Francisco, Estados Unidos, para enfrentarse a un robot humanoide de 1,83 metros parecido al T-800 de Terminator.
El evento fue organizado por REK, una empresa conocida por producir combates entre robots teledirigidos. Esta vez, sin embargo, del otro lado de los guantes había una persona. La cosa no terminó bien para él.
Lapenna entró con casco, protecciones de motociclista y guantes de boxeo con refuerzos. Su entrenador lo despidió con un "Me preocupo por vos", según se escucha en el video del evento, de acuerdo a lo publicado por el medio británico Daily Mail.
El combate empezó parejo. El influencer conectó varios golpes que hicieron que la cabeza del robot se fuera hacia atrás y tambaleara. Pero la reacción de la máquina fue inmediata: una ráfaga de patadas lo levantó y lo lanzó contra las rejas de la jaula. "Que me golpeara el robot no fue nada agradable", contó Lapenna al Daily Mail. "Está hecho de magnesio y aluminio puros. Es como recibir un golpe con un bate de béisbol, pero peor, porque las extremidades del robot son mucho más densas y pesadas".
Aun así, REK asegura que Lapenna ganó ese primer round. Y no se quedó ahí. Esa misma noche enfrentó a otros dos rivales mecánicos. Primero a un Unitree G1 más pequeño. Después subió la apuesta contra dos unidades de seis pies basadas en el modelo T800 de la empresa china EngineAI. Cada una pesa hasta 85 kg y cuesta unos 40.500 dólares.
No fueron diseñados para pelear, pero REK los adaptó. Mientras un adulto promedio patea con una fuerza de 650 libras, la empresa afirma que sus robots grandes llegan a 850 libras por golpe.
Lapenna logró una hazaña inesperada: desequilibró a uno de los gigantes y lo hizo caer contra la pared. El impacto fue tal que, según el influencer, el robot "se atascó y se arrancó la cabeza".
El resultado del último combate aun no se conoce pero REK ya adelantó que esta vez las cosas no salieron tan bien para el humano. El único daño confirmado hasta ahora es una lesión en la mano por "golpear metal". Lapenna salió ileso de lo demás.
"Casi me hago pis encima"
Cuando vio al primer robot, confesó: "Casi me hago pis encima. Realmente no se puede explicar lo absurdo y aterrador que es hasta que lo ves en persona. El suelo tiembla literalmente cuando camina".
Lapenna se contactó con REK hace dos meses. Al principio pidió no usar protección. "Le dijimos que tenía que hacerlo, y cuando vio lo que el robot podía hacer, dijo que necesitaba más", recordó Cix Liv, directora ejecutiva de REK, también en declaraciones al Daily Mail.
Para Liv, esto no estaba en los planes. "Nuestra actividad principal son peleas entre robots. Pero cuando él se puso en contacto, la oportunidad parecía demasiado buena para rechazarla".
Pese al golpe, Lapenna minimizó el riesgo. "No quería pelear con el robot, pero tenía que hacerlo. Soy especialista en escenas de riesgo, a esto me dedico. Esto ni siquiera figura entre las cinco cosas más peligrosas que he hecho".
Reacciones en redes
El video se volvió viral en horas. En Instagram los comentarios fueron mayormente de espanto:
"¿No teníamos ya como seis películas que explicaban por qué esto es una mala idea?"
"Esto podría haber sido un episodio de Black Mirror".
"Dejen de enseñarles a pelear".
Aun así, el efecto fue el contrario al que se esperaba. Según Liv, REK recibió una avalancha de correos de "hombres que se esfuerzan al máximo" pidiendo subir al ring. "Tendremos que hacerlo de nuevo", cerró la CEO.
Por ahora Lapenna no recomienda que nadie lo intente. Pero el viernes pasado, en San Francisco, la línea entre humano y máquina se cruzó por primera vez arriba de un ring. Y el humano terminó contra las cuerdas.