El secretario de Gobierno de Itumbiara, en el estado brasileño de Goiás, Thales Naves Alves Machado, generó conmoción al disparar a sus dos hijos mientras dormían en su departamento la madrugada del jueves. Después, se quitó la vida. Según indicaron medios locales, todo ocurrió porque descubrió una presunta infidelidad de su esposa.

El episodio ocurrió en la vivienda familiar, situada en un condominio de la ciudad. Machado habría empleado una pistola Glock G25 calibre .380 para disparar contra los niños. Su cuerpo fue encontrado sobre la cama, ya sin vida, con el arma apoyada en el pecho y bidones de combustible vacíos dentro de la habitación, lo que sugiere que el líquido había sido rociado con anterioridad en el lugar.

La Policía Civil de Goiás investiga el hecho bajo la calificación de homicidio consumado y tentativa de homicidio, seguidos de suicidio, y hasta el momento descartó la intervención de otras personas.

De acuerdo a lo que informaron O Globo y Folha de San Pablo, Miguel, de 12 años, falleció en el lugar, mientras que Benicio, de 8, permanece hospitalizado en estado crítico.

En las últimas horas, comenzaron a circular en redes sociales presuntos videos de la esposa del funcionario junto a otro hombre. El material habría sido obtenido por un detective privado contratado por el propio Machado.

De acuerdo con el portal ND Mais, en las imágenes se ve a la mujer —identificada como Sarah Tinoco Araújo— besándose con un hombre en un restaurante en San Pablo. La difusión del contenido avivó especulaciones sobre el posible trasfondo del crimen.

La tragedia podría estar vinculada a un conflicto matrimonial que el propio Machado mencionó en una carta publicada en sus redes sociales poco antes del hecho. En ese mensaje, intentó explicar que había descubierto una traición que lo llevó a lo que definió como “el límite de lo improbable”.

En el texto póstumo relató que había percibido cambios en la actitud de su esposa y que llevaba varios días con dudas. También aseguró que sabía que ella había viajado a San Pablo para encontrarse con otro hombre.

“Todo tiene un final y, hoy, lo nuestro ha llegado a su fin”, escribió, antes de agregar: “Nos vamos, yo y mis hijos, que ahora son ángeles. Por desgracia, ellos se van conmigo”.

La carta de despedida que dejó Machado. (Foto: gentileza Revista Forum). 

Horas antes del ataque, Machado había compartido un video en el que aparecía junto a su hijo menor durante una práctica infantil de judo. “Que Dios bendiga siempre a mis hijos… Papá los ama mucho”, expresó en esa publicación.

El hecho generó una profunda consternación en Itumbiara, una localidad de unos 107 mil habitantes. El funcionario ocupaba un puesto de confianza dentro de la administración encabezada por su suegro, el intendente Dione Araújo. Este último, abuelo de las víctimas, sufrió una crisis al enterarse de la muerte de uno de sus nietos. La alcaldía local declaró tres días de luto oficial.