Luego de varios días cargados de humedad, típicos de la cotidianeidad rosarina, muchas personas sufrieron inconvenientes de salud que describieron como alergias de temporada, afecciones respiratorias, rinitis, congestión nasal, entre otros. Cómo afecta el porcentaje de humedad en el aire en la salud y qué problemas pueden afectar puntualmente a los rosarinos por esas condiciones del clima son preguntas que el médico neumonólogo y docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Luis Nannini, respondió en Radio 2.
Para el especialista, el problema no es la humedad per se, sino los ácaros, hongos, virus y bacterias que necesitan más de 50% de humedad para sobrevivir, reproducirse y transmitirse.
“La sensación de malestar cuando hay alta humedad es porque, cuando se combina con altas temperaturas o no tanto, hace que no tengamos tanta capacidad de transpirar y sentimos ese agobio. Además, los ácaros y los hongos necesitan más de 50% de humedad, 25 grados y oscuridad. Con lo cual, Rosario es el caldo de cultivo, ni hablar de la dispersión de parásitos y agentes bacterianos. Es decir que es una época donde uno está rogando que venga ese viento renovador y limpiador que en mi infancia le llamábamos Pampero”, dijo Nannini en el programa Punto Medio.
El neumonólogo explicó que esas condiciones impactan directamente en las enfermedades respiratorias y en la aparición de infecciones bronquiales, incluso en personas sanas.
En relación con el asma, destacó que hoy existen tratamientos eficaces que permiten a los pacientes llevar una vida normal, aunque advirtió que todavía se registran casos graves e incluso muertes por falta de control adecuado. En ese contexto, remarcó la importancia de sostener tratamientos actualizados y consultar a tiempo, ya que muchos pacientes continúan utilizando abordajes antiguos.
También subrayó que la humedad no es dañina por sí sola, sino por su capacidad de facilitar la circulación de alérgenos y microorganismos en el aire. En ese sentido, mencionó que el olor a humedad suele estar asociado a la presencia de hongos, como el aspergillus, que pueden afectar la salud cuando crecen en paredes o ambientes mal ventilados.
El especialista recomendó mantener la humedad de los ambientes entre el 40% y el 60% —con el modo deshumidificador de los aires acondicionados, por ejemplo—, ventilar los espacios, limpiar con frecuencia textiles del hogar y controlar el estado de filtros en equipos de aire acondicionado si se van a usar para quitar la humedad del ambiente. Además, advirtió sobre el uso de humidificadores sin control y la necesidad de evitar focos de humedad persistente en las viviendas.
Contaminación del aire y salud
Por último, vinculó la calidad del aire con efectos más amplios en la salud, al señalar que la presencia de partículas contaminantes —como ocurre durante incendios en las islas— puede agravar problemas respiratorios y aumentar eventos cardiovasculares.
“Cuando hay ciudades que emiten informes se observa que, cuando hay incendios en las islas, la cantidad de partículas por millón en el aire ambiente genera, por ejemplo, un aumento en la cantidad de infartos y de ingresos a unidades coronarias debido a la mala calidad del aire. Y esto ocurre porque el paciente respira distinto, se oxigena peor y el músculo cardíaco se vuelve más sensible. Entonces, la repercusión de la calidad del aire es vital desde muchos aspectos”, explicó Nannini.