Un impresionante incendio se desató en en una vivienda de la zona oeste de la ciudad de Rosario, habitada por un hombre que acumula materiales para su posterior venta. El siniestro consumió rápidamente la enorme cantidad de objetos apilados en el frente de la propiedad, ubicada en calle pasaje Asunción al 5400, y generó una intensa columna de humo blanco. A pesar de la gran magnitud de las llamas, el único morador del lugar y sus tres perros resultaron ilesos y lograron ser rescatados a tiempo por las dos dotaciones de bomberos que trabajaban en el lugar.

Según describió Radio 2 desde el lugar, el foco ígneo comenzó en la zona del ingreso de la casa. Las llamas alcanzaron una altura considerable, al punto de provocar que los cables del tendido eléctrico de la calle se derritieran por las altas temperaturas. Por la intensidad del siniestro y la gran cantidad de elementos inflamables, la primera unidad de los bomberos que llegó al sitio se quedó sin agua en pocos minutos. Esto obligó a que ingresara rápidamente una segunda dotación como refuerzo para poder combatir el fuego desde el interior de la propiedad, en un intento por sofocar por completo la situación.

 Dos dotaciones de bomberos trabajaron en el lugar (Alan Monzón).
 Fue arduo el trabajo de los bomberos (Alan Monzón).

En la vivienda antigua, que cuenta con una entrada delimitada por tapiales, reside un hombre de unos 60 años. El vecino logró salir de la propiedad a tiempo y poner a salvo a sus tres perros, que inicialmente habían quedado atrapados en el fondo del terreno. Desde la Municipalidad señalaron que la persona es un acumulador, mientras que vecinos destacaron que "es una excelente persona" que mantiene su higiene personal y cuida adecuadamente de sus mascotas, a las que alimenta de forma constante. El propio dueño del domicilio explicó que se dedica a recolectar materiales en la calle y a realizar changas, con el objetivo de vender lo acopiado para poder vivir.

De acuerdo con el relato de los vecinos y los registros de herramientas virtuales correspondientes a meses anteriores, la entrada de la casa funcionaba como un depósito a cielo abierto y estaba completamente bloqueada por una montaña de objetos que incluía maderas, restos de cartones, diversos plásticos y colchones en desuso.

Esta vasta acumulación de basura funcionó como un acelerante perfecto para el fuego, lo que hizo que las llamas fueran sumamente intensas y demandaran largas horas de trabajo operativo con mangueras para su total extinción. Aunque la destrucción material en la fachada fue significativa, los equipos de emergencia confirmaron que no se registraron personas heridas.