La ciudad de Santa Fe inauguró este viernes el primer busto en homenaje al papa Papa Francisco. La obra fue emplazada en el convento San Francisco, un sitio especialmente ligado a la historia personal de Jorge Bergoglio durante sus años de formación religiosa y actividad docente en la capital provincial.

El acto reunió a autoridades provinciales, representantes de instituciones educativas, integrantes de la Mesa del Diálogo y referentes de la comunidad franciscana.

La escultura quedó ubicada en las galerías del convento, detrás de una imagen de San Francisco. Según explicó María Esmeralda Videla, representante legal del Centro Educativo Franciscano, la intención fue generar un espacio abierto para toda la comunidad. “Nos parecía interesante que la gente pudiera visitarlo tanto desde afuera como desde adentro del convento”, indicó.

Videla remarcó además la identificación del Papa con los valores franciscanos y su cercanía con los sectores más vulnerables. “Siempre tuvo una atención especial por el pobre, no solamente el material, sino también aquel que necesita un abrazo fraterno”, sostuvo.

También participó del homenaje el fraile franciscano Julio Stipech, quien recordó la relación cotidiana que Bergoglio mantenía con el convento santafesino. “Era muy compañero de los frailes cuando estuvo aquí”, afirmó.

La obra fue realizada por el artista santafesino Hernán Mansilla, quien trabajó durante un mes y medio en una pieza hiperrealista confeccionada en fibra de resina.

Me arriesgo a decir que es única en el país por la técnica que tiene”, explicó el escultor, quien detalló que tanto el cabello como las pestañas fueron colocados manualmente.

El busto quedará exhibido de manera permanente en el convento San Francisco y podrá ser visitado por vecinos, fieles y turistas.