El dramático momento deportivo que vive Newell's y la derrota en el clásico rosarino derivaron en disturbios a la salida de los hinchas del Coloso. Se generó un cruce entre los simpatizantes rojinegros y la policía, que tuvo que reprimir con balas de goma y utilizar gases lacrimógenos.
Según se pudo constatar luego, los incidentes comenzaron con piedrazos hacia edificios de avenida Pellegrini y Rodríguez. Vidrios rotos y balcones dañados y destrozos varios fueron el resultado de la furia de los simpatizantes que salían de la cancha.
Sí había mucha protección policial en el playón de estacionamiento donde saldría el equipo y la comisión directiva rojinegra. De todos modos, no parecía alcanzar porque incluso hubo imágenes de civiles deteniendo las puertas de conferencia de prensa para que los que estaban afuera queriendo ingresar a los golpes no lo consiguieran.
Centenares de hinchas cantaron contra la dirigencia y contra los jugadores mientras salían del estadio, pero algunos de ellos se vieron desbordados por la furia y comenzaron a romper todo lo que tenían al alcance.