El intendente Pablo Javkin presentó el inicio de un ambicioso plan de obras de transformación urbana en Empalme Graneros, uno de los barrios históricos del noroeste de Rosario. La iniciativa, que demandará una inversión conjunta del municipio y el gobierno de la Provincia de 46 mil millones de pesos, tiene como objetivo mejorar la infraestructura de servicios, pavimentar calles y recuperar los espacios públicos.
Desde el lugar donde comenzaron las tareas, el titular del Ejecutivo municipal destacó la importancia de los trabajos para los vecinos de la zona. “Estamos parados en el origen de uno de los barrios más históricos que tiene la ciudad y lo vamos a hacer más justo y más seguro, porque en definitiva estas obras tienen que ver con ponerle justicia a los vecinos que sufrieron la inundación y luego sufrieron tanto el impacto de la violencia en la ciudad y hoy se va a convertir en un barrio con todos los servicios, con la iluminación”, aseguró Javkin.
El plan de intervención abarca toda la extensión del barrio, desde el borde de Empalme llegando hasta Sorrento, tomando integralmente la primera etapa que había llegado hasta la avenida Génova. Según detalló el intendente, los trabajos se desarrollarán a través de seis frentes simultáneos que ya se pusieron en marcha, con un plazo de ejecución estimado en un año y medio.
Pavimento definitivo y espacios públicos
Entre los principales avances en materia de infraestructura, se proyecta la ejecución de pavimento a nivel definitivo en 150 cuadras. Además, habrá intervenciones adaptadas en otras 19 calles que, por sus dimensiones angostas, requerirán un tratamiento especial para evitar la modificación de viviendas, garantizando que “quien está en el barrio pueda quedarse en el barrio”.
Las tareas también contemplan la remodelación de los espacios de encuentro comunitarios. “Vamos a tomar también todos los espacios públicos del barrio, que tanto en este caso el parque Ottone, pero todos los espacios interiores, plazas, que hoy ocupan las canchitas de fútbol, los lugares donde el barrio tiene un funcionamiento social y deportivo, vamos a tomar cada uno de esos espacios para mejorarlos”, precisó el mandatario local.
Al ser consultado sobre el impacto temporal de los trabajos en la rutina diaria de los habitantes y la circulación del transporte urbano, Javkin explicó que se irán habilitando sectores de manera progresiva. “En el durante implica, ustedes piensen que lo que vamos a hacer acá es romper todo lo que hay, bajar al nivel definitivo, reordenar todos los servicios, todos los desagües, todos los sumideros”, advirtió el intendente, y adelantó que será necesario ir adaptando los recorridos de los colectivos a medida que avancen las maquinarias y se consolide el hormigón.
Obras para la pacificación
La inversión millonaria se sostiene a través de fondos aportados por la Municipalidad y la Provincia. En ese sentido, Javkin subrayó que esta intervención barrial forma parte de una estrategia más amplia de seguridad ciudadana que lleva adelante el gobierno provincial. “Hemos anunciado con el gobernador Pullaro un plan de pacificación de la ciudad que tiene que ver precisamente con obras en barrios donde la infraestructura de seguridad y urbana se consolidan para que el proceso de reducción de la violencia de Rosario se consolide”, afirmó.
Finalmente, el jefe municipal anticipó que el despliegue de maquinarias se replicará en otras zonas postergadas de Rosario. Según adelantó, muy pronto comenzarán intervenciones similares en El Mangrullo y la próxima semana se hará lo propio en el barrio Ate. “Tenemos la intención de cumplir con el mandato de terminar las obras a fines del 2027”, concluyó el intendente.