El copiloto del vuelo FZ1073 de Flydubai utilizó un hacha para intentar cometer un atentado terrorista durante el vuelo con destino a Israel, informó el fiscal general de Emiratos Árabes Unidos.
El miércoles se evitó por poco una tragedia cuando pasajeros y tripulantes intervinieron para impedir que el copiloto intentara tomar el control del avión, que llevaba 182 personas a bordo y perdió 16.625 pies de altura (más de 5 mil metros) en poco más de 30 segundos. El descenso fue tan extremo que parte del timón de dirección se desprendió.
Los investigadores intentaban establecer cómo el atacante, a quien testigos vieron apuñalar al piloto en la cabina, había logrado introducir un arma a bordo.
Pero el sábado, el general Hamad Saif Al Shamsi, fiscal de Emiratos Árabes Unidos, afirmó que el copiloto había utilizado un hacha de emergencia para llevar adelante el ataque, un elemento que normalmente se guarda dentro de la cabina para ser utilizado en situaciones de emergencia, como accidentes o incendios, y que por lo tanto no habría necesitado ser introducido clandestinamente a bordo.
“Las investigaciones sobre el incidente que involucró al vuelo FZ1073 de Flydubai determinaron que el copiloto había intentado cometer un atentado terrorista”, dijo Al Shamsi, según fue citado por la agencia estatal de noticias WAM.
Medios de comunicación identificaron al copiloto como Hammam al-Hammami, de nacionalidad omaní. En declaraciones a The Associated Press, un diplomático del Golfo afirmó que se estaba investigando para establecer si actuó como un “lobo solitario” o si tenía algún vínculo con grupos extremistas.
The Wall Street Journal informó que Omán le había prohibido al copiloto volar debido a preocupaciones de que hubiera adoptado posturas extremistas. Luego fue trasladado a un puesto administrativo en Oman Air, según el funcionario, antes de ser contratado por la aerolínea de bajo costo con sede en Emiratos Árabes Unidos Flydubai.
No estaba claro de inmediato hasta qué punto se habían realizado controles sobre sus antecedentes cuando fue contratado.
Una universidad británica, Buckinghamshire New University, informó que un estudiante llamado Hamam al-Hammami había “completado previamente un curso de gestión de aviación a distancia” en esa institución. Agregó: “No realizó ninguna capacitación como piloto en la universidad”.
Un portavoz de Flydubai dijo el sábado que las circunstancias que rodearon el incidente todavía estaban bajo investigación y que la aerolínea no estaba en condiciones de hacer más comentarios.
Los vuelos de la compañía entre Dubái y Tel Aviv fueron suspendidos hasta nuevo aviso después del ataque.
Un exmiembro de la tripulación de Flydubai dijo a The Wall Street Journal que todos sus pilotos son sometidos a controles de seguridad antes de los vuelos, además de controles médicos al menos una vez al año.
Cómo logró el copiloto estar trabajando en la cabina el miércoles por la mañana es una de las principales preguntas que se hacen los investigadores. También genera serias dudas sobre los controles de antecedentes en la contratación de personal aeronáutico. Israel afirma que tiene acuerdos con aerolíneas extranjeras para impedir que ingresen a su espacio aéreo pilotos provenientes de países con los que no mantiene relaciones diplomáticas. Israel y Omán no tienen relaciones diplomáticas formales.
Agencias de seguridad de cuatro países de la región trabajaban para establecer el móvil del accionar criminal del copiloto con asistencia de Estados Unidos y otros gobiernos occidentales, afirmó un funcionario que habló bajo condición de anonimato para poder referirse a detalles de la investigación, según citaron las agencias de noticias AP y Reuters.
El viernes, Anwar Gargash, un alto asesor del presidente de Emiratos Árabes Unidos, calificó el ataque como un “peligroso acto terrorista”. El incidente representa una prueba para el gobierno de Emiratos Árabes Unidos, que se ha ganado una reputación por sus medidas eficaces contra las actividades extremistas, pero que también en el pasado ha reaccionado con irritación ante las críticas por fallas de seguridad.
Poco más se conocía de inmediato sobre los antecedentes del copiloto. Su cuenta de Instagram estuvo activa hasta el día del vuelo y luego fue eliminada.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el viernes que el copiloto había atravesado un proceso de “radicalización islamista”, pero no presentó pruebas. Agregó que Israel estaba investigando si el copiloto había actuado bajo las órdenes de alguien y advirtió que cualquiera que estuviera involucrado pagaría un “alto precio”.
La mayoría de los pasajeros a bordo eran ciudadanos israelíes.
El capitán indio, Smit Machchhar, que sufrió múltiples heridas de arma blanca, fue elogiado por su valentía. Contó que utilizó las fuerzas que le quedaban mientras era apuñalado para abrir desde dentro la puerta de la cabina, lo que permitió que ingresaran personas que habían advertido ruidos fuertes, redujeran al copiloto y estabilizaran el avión.
En una videollamada con el primer ministro indio, Narendra Modi, Machchhar dijo: “Estaba tirado en el piso, herido, pero me dije que hiciera un último esfuerzo para abrir la puerta desde adentro”.
“Los demás entraron y también desempeñaron un papel [en el control de la situación]. Por supuesto, estaba luchando por mi propia vida, pero al mismo tiempo sabía que no iba a permitir que los demás murieran”, agregó.
Después de que los pasajeros redujeran al atacante, dos pilotos de reserva que se encontraban a bordo aterrizaron el avión de manera segura en el aeropuerto de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, a las 6.58 hora local. El capitán y el copiloto fueron trasladados a Emiratos Árabes Unidos, ya que ese país encabeza la investigación. Funcionarios dijeron que varios países, incluido Israel, participan de las pesquisas.