El intendente de Rosario, Pablo Javkin, presentó este jueves en la ex Aduana la tercera etapa del plan de simplificación de trámites, una medida que profundiza la reducción de tasas y la desburocratización del Estado local, con el objetivo de facilitar la actividad económica y agilizar gestiones para vecinos y sectores productivos. Con esta etapa, el municipio alcanza un dato central: se eliminarán el 66% de las tasas municipales vigentes en 2023.
La iniciativa forma parte de un proceso progresivo iniciado en 2019 con un decreto de austeridad y que se consolidó en los últimos años: en 2024 se eliminaron 30 tasas, en 2025 otras 12 y en esta nueva etapa de 2026 se suman 13 tasas más y 4 derechos. En total, el municipio está eliminando 55 tasas, reduciendo el sistema a poco más de 30 tasas.
Muchas de las tasas tenían bajo impacto recaudatorio, pero generaban altos niveles de burocracia, demoras y costos ocultos que terminaban funcionando como barreras para trabajar, invertir o emprender.
“El problema no era sólo cuánto había que pagar, sino el tiempo que se perdía en hacerlo”, sostuvo Javkin al presentar la medida.
En esta tercera etapa, el decreto elimina cargos vinculados a trámites administrativos, técnicos y de uso cotidiano. Entre ellos se destacan:
-Tasas por duplicado de obleas de revisión técnica
-Certificados administrativos como el certificado único de deuda para escrituras
-Derechos vinculados a cementerios (traslados y depósitos de cenizas)
-Tasas de catastro y topografía (productos cartográficos, constancias e informes)
-Costos asociados a formalización de convenios de pago en vía administrativa o judicial
-Derechos por ocupación del espacio público para kioscos de diarios y revistas
Además, se eliminan tasas vinculadas a permisos para instalación de elementos publicitarios en la vía pública como toldos, mesas y sillas, y a la obtención de planos de la ciudad o certificaciones de planos de mensura, entre otros trámites considerados innecesarios o desactualizados.
El plan no sólo apunta a reducir la carga económica, sino también a transformar el funcionamiento del Estado: avanzar hacia trámites digitales, eliminar el papel, acortar tiempos y simplificar procesos que antes requerían múltiples pasos presenciales.
En paralelo, la política se complementa con medidas de austeridad y ordenamiento interno, como el control del gasto, la estabilidad de la planta municipal y la reducción del ausentismo, en una estrategia que busca que el Estado también reduzca sus costos y mejore su eficiencia.
Con este esquema, el municipio busca generar un entorno más predecible y ágil para la actividad económica, reduciendo barreras para abrir un comercio, construir o invertir en la ciudad.