Los mercados financieros cerraron octubre con una jornada negativa y un nuevo golpe para los activos argentinos. El riesgo país trepó un 6,6% este viernes y llegó a los 790 puntos básicos, su valor más elevado en lo que va del año, en medio de una fuerte caída de las bolsas internacionales.

El indicador que elabora JP Morgan interrumpió así la recuperación que había mostrado durante la rueda anterior y volvió a acercarse a la barrera de los 800 puntos. La suba estuvo vinculada con el retroceso de los bonos soberanos en dólares, que volvieron a quedar bajo presión en un contexto de incertidumbre global.

En el segmento de renta fija, los títulos argentinos de mayor plazo y bajo legislación extranjera encabezaron las pérdidas. El Global GD35 cayó un 1,3%, mientras que el GD45 retrocedió un 1,5%.

Wall Street, en el centro de la turbulencia financiera

 

Uno de los principales factores detrás del mal desempeño de los mercados fue el desplome de las acciones tecnológicas en Estados Unidos, especialmente las vinculadas con la industria de los semiconductores.

La preocupación de los inversores estuvo relacionada con las perspectivas de rentabilidad de las millonarias inversiones en inteligencia artificial. Aunque las principales compañías del sector mostraron avances en sus negocios, el mercado comenzó a poner mayor atención en cómo se financia ese crecimiento y en su impacto sobre las cuentas de las empresas.

La caída de los papeles tecnológicos arrastró a los principales índices de Wall Street y profundizó el clima de cautela entre los inversores. El movimiento también repercutió sobre los mercados emergentes y golpeó particularmente a los activos argentinos.

La semana ya había comenzado con turbulencias para la deuda local luego del resultado del balotaje en Brasil, que había generado incertidumbre en los mercados regionales. La recuperación del jueves no logró sostenerse y las pérdidas volvieron a profundizarse en la última rueda de octubre.

También cayeron las acciones argentinas

 

El deterioro financiero no se limitó a los bonos. Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street, a través de los ADR, también registraron importantes retrocesos.

Entre las bajas más pronunciadas se destacaron Transportadora de Gas del Sur, con una caída del 6,8%; Telecom, que perdió un 6%; y Edenor, con un retroceso del 5,5%.

En la Bolsa porteña, el índice MSCI Merval también operó en terreno negativo: cayó un 2,7% en pesos y un 3,7% medido en dólares.

De esta manera, Argentina terminó octubre con una nueva señal de tensión en sus activos financieros. El riesgo país en 790 puntos reflejó el impacto combinado de la volatilidad internacional, las turbulencias regionales y la presión sobre los títulos de deuda soberana.