Un jubilado denunció que su auto, que se encontraba estacionado en una cochera de la zona oeste de la ciudad, fue destrozado de forma intencional. El hecho se conoció este miércoles por la mañana y la víctima del ataque apuntó contra los responsables del establecimiento de zona oeste. Según relató, en el predio no hay cámaras de seguridad, nadie le brinda respuestas e incluso lo acusaron de haber dañado su propio vehículo.

Según informó el móvil de Cada Día (El Tres) desde el lugar, el hombre, llamado Daniel, había dejado su rodado allí debido a que arrastraba unos desperfectos técnicos desde el 22 de abril. Al acercarse el último viernes para intentar extraerle combustible, se topó con el lamentable escenario. “Lo primero que veo fue la luneta rota”, relató la víctima.

Está todo rayado por todos lados, es un auto que hay que pintarlo todo de vuelta. Y también tiene uno de sus vidrios rotos”, detalló el hombre, quien cobra la jubilación mínima y utilizaba la unidad para trabajar en una aplicación de viajes.

Falta de respuestas y apuntados
 

Tras encontrarse con el ataque vandálico, el jubilado se contactó con el encargado de la cochera, de la cual es cliente desde hace tres años. “Me dice: «Dani, quedate tranquilo, esto se arregla con plata. Pero tengo dudas, amigo, con la sinceridad que me caracteriza». Eso es lo que me pone en el mensaje”, contó Daniel respecto a las sospechas que los propios administradores arrojaron sobre él de manera virtual.

En la misma línea, el hombre relató que el sábado a la mañana le dijeron directamente que los destrozos los había provocado él mismo. Tras esa insólita acusación, le exigieron que retire el vehículo del lugar por pedido del dueño del estacionamiento, que reside en España. “Yo el auto no lo voy a tocar. Una, porque tengo pago hasta el 10 de agosto. La otra, quiero que me den la solución, porque tiene que tener un seguro esta cochera si está habilitada”, argumentó el vecino damnificado, que vive al lado del predio.

Daniel descartó por completo un intento de asalto, ya que el vehículo estaba sin funcionar desde hace más de tres meses y no le sustrajeron ningún elemento de valor, como la batería o las cubiertas. “Pareciera que los daños fueran con maldad”, lamentó.

Durante este tiempo, un amigo le prestó otro coche para que pudiera seguir trabajando, el cual también guardaba en el mismo galpón, pero que decidió retirar por precaución al ver los daños que había sufrido la unidad estacionada enfrente.

“Me agarró desesperación, me dio mucha impotencia. Quiero llegar hasta las últimas consecuencias y especialmente quiero saber quién me lo hizo, porque yo acá no tengo problemas”, sostuvo el jubilado, quien ya realizó la denuncia correspondiente en la Policía.