A casi tres meses de su inicio, el juicio por la muerte de Maradona comenzó a transitar su tramo final. Las partes creen que faltan poco más de 10 audiencias para terminar con el debate donde hay siete trabajadores de la salud imputados por su responsabilidad en el fallecimiento del Diez. Y en este contexto, varias cuestiones sobre los últimos días del astro del fútbol ya comenzaron a esclarecerse.

Una de ellas tiene que ver con la elección de la casa donde se montó la internación domiciliaria en la que falleció el 25 de noviembre de 2020. El domicilio, ubicado en el barrio San Andrés de Benavídez, partido de Tigre, fue altamente cuestionado a lo largo de todo el proceso porque no solo no tenía la aparatología médica que requería Maradona para ser auxiliado, sino también porque no tenía las comodidades necesarias.

Solo por mencionar algunos detalles, la habitación donde dormía Diego en realidad era un playroom acondicionado ubicado en planta baja, su puerta dejaba entrar luz y ruido y no tenía un baño con ducha cerca. Solo un pequeño toilette ubicado a varios pasos del cuarto en el que el Diez apenas entraba. La mejor infraestructura estaba en la planta alta, a la que Maradona no podía acceder porque tenía movilidad reducida.

“Era un desastre”, fue la definición más reiterada por los testigos que pasaron por la sala de audiencias.

Por eso, la pregunta sobre quién eligió esa casa rodeó este juicio oral desde el principio. Y finalmente tuvo respuesta este lunes, en la audiencia N°25. La contestó Vanesa Morla, asistente del ex DT, hermana del abogado Matías Morla y esposa del secretario de Diego, Maximiliano Pomargo.

“Diego eligió esa casa. Me consta porque Diego elegía las cosas y, de hecho, se hizo una videollamada con la gente de la inmobiliaria”, aseguró la testigo ante los jueces del TOC N°3 de San Isidro.

La casa del barrio San Andrés vista desde afuera. 

Y detalló: “Se decide ir a la casa de Tigre para estar cerca de la casa de una de sus hijas (Gianinna) y Diego acepta eso. Se empiezan a buscar opciones, pero no había tanta cantidad de casas. Había solo cuatro para tomar posesión en el momento. Diego las ve, elige una y luego se envía un link con videos y fotos extra”.

A preguntas del abogado Fabián Améndola, representante de Dalma y Gianinna junto a Fernando Burlando, Vanesa Morla respondió sobre otra de las cuestiones claves de este juicio: si Maradona sabía de la internación domiciliaria o si fue engañado a la vivienda.

“Diego sabía que iba a ir a una casa con enfermeros; si el título era internación domiciliaria, no lo sé, no estaba en la cabeza de él”, contestó.

Chat entre Gianinna Maradona y Maximiliano Pomargo.  

Sobre por qué su habitación estaba en planta baja, la testigo explicó: “En todas las casas donde él iba siempre tenía un espacio en planta baja donde dormía la siesta. Entonces, independientemente de lo que pasó, Diego siempre tenía un espacio abajo para dormir la siesta. Independientemente de que después lo usó para dormir todos los días".

Vanesa Morla aseguró que ella le envió la publicación del alquiler a Jana Maradona, a quien dijo que convocó personalmente para que vea la casa, y a Verónica Ojeda, que dijo que estaba enojada porque no quería que Diego se fuera al Tigre. A Dalma y a Gianinna no, porque con ellas no hablaba.

Sin embargo, las hermanas fueron contactadas por el marido de Vanesa, Maximiliano Pomargo, que les envió una serie de fotos de la casa antes de acordar la mudanza. El problema: no aclaró que ninguna de todas las habitaciones espectaculares de las imágenes iba a ser la de su papá. Tampoco que él no iba a tener las comodidades que se veían, que era prioridad para las hijas. Jana coincide en que a ella tampoco le aclararon eso.

“Tengo una casa ideal”, le dijo en un chat el esposo de Vanesa Morla a Gianinna. Luego adjuntó las fotos. La única pregunta que le hizo la hija del Diez fue si tenía cuarto abajo. La respuesta que recibió fue: “Se arma”.

“Pero, ¿y el baño?”, insistió Gianinna. “También hay, es el playroom”, contestó Pomargo a la inquietud.

Por si no había quedado clara la prioridad de las hijas de Maradona, ella repitió la pregunta explícitamente: “O sea, ¿le quedaría la habitación en suite? Lo más importante es que esté como un rey”.

La respuesta de Pomargo fue: “Sí. Ahora pido un video, así lo ves específicamente”.

El video nunca llegó.

A más de dos meses del inicio del juicio oral por la muerte de Maradona, queda claro que eso fue mentira: Diego no tenía baño en suite, se bañaba con un duchador y dormía en una habitación inventada. Las hijas nunca lo supieron de antemano, sino que creían lo contrario.