Aliya Rahman es una ciudadana estadounidense que se dirigía a una consulta médica en Minneapolis, fue sacada por la fuerza de su auto y detenida violentamente por agentes de inmigración de la fuerza ICE. La víctima del abuso policial afirmó que fue trasladada a un centro de detención, donde se le negó atención médica y perdió el conocimiento.
“Pensé que iba a morir”, dijo Rahman, según un comunicado difundido por la propia mujer el jueves, luego de que un video de su arresto alcanzara millones de visualizaciones en redes sociales.
La ciudadana de Minneapolis aseguró tras su detención que se sintió afortunada de seguir viva. “Agentes enmascarados me sacaron a la fuerza del auto y me ataron como a un animal, incluso después de que les dijera que tenía una discapacidad”, relató.
"Agentes de ICE en Minneapolis sacaron a rastras a una mujer de su auto mientras gritaba que era discapacitada, autista y que iba camino a ver a un médico. El terror en su rostro es innegable y revela una verdad más profunda: la de una nación donde se ignora la discapacidad, la compasión está ausente y la humanidad se pierde en nombre de la aplicación de la ley. ¿En qué clase de país vivimos y cómo podemos avanzar?", expresó el abogado litigante por la Justicia y defensor de derechos civiles, Ben Crump, una de las personas que compartió las imágenes.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos sostuvo que Rahman se trataba de una “agitadora” que estaba obstruyendo a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) que realizaban arrestos en la zona.
Minneapolis se convirtió en el epicentro de las redadas anti-inmigrantes en las últimas semanas y también de múltiples protestas tras el asesinato a balazos de Renee Good, otra ciudadana estadounidense abordaba por agentes de ICE.
El video de Aliya Rahman es el más reciente de una avalancha de material viral que documenta el endurecimiento del operativo migratorio en la ciudad, donde miles de agentes llevan adelante detenciones en medio de protestas que funcionarios locales criticaron y compararon con una “invasión federal”. La tensión excede a los migrantes y los ciudadanos locales también son detenidos y golpeados, en lo que denuncian como una política "del terror".
El presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con invocar la Ley de Insurrección, lo que le permitiría desplegar tropas en el estado.
Este viernes, Trump reiteró la advertencia con otro mensaje en red Truth Social: “Cuando me vea obligado a actuar, el problema se resolverá de manera RÁPIDA y EFECTIVA”. Además, volvió a atacar al gobierno demócrata local: “El gobernador y el alcalde no saben qué hacer, han perdido totalmente el control y están siendo, en este momento, ¡INÚTILES!“.
Arrastrada fuera de su auto
En su testimonio, Rahman contó que se dirigía a un turno de rutina en el Centro de Lesiones Cerebrales Traumáticas cuando se encontró con agentes federales de inmigración en una intersección. En el video se observa a agentes gritando órdenes en medio de un caos de silbatos, bocinazos y gritos de manifestantes.
Las imágenes muestran a un agente con el rostro cubierto rompiendo la ventanilla del lado del acompañante, mientras otros cortan el cinturón de seguridad y sacan a la mujer del vehículo por la fuerza por la puerta del conductor. Luego, varios agentes la trasladan tomándola de brazos y piernas hacia un vehículo del ICE.
“Soy una persona con discapacidad y estaba yendo al médico, por eso no me moví”, dijo Rahman, señalando hacia la calle mientras los agentes le llevaban los brazos hacia atrás.
Mientras estaba detenida, aseguró que pidió reiteradamente ver a un médico, pero en su lugar fue llevada a un centro de detención. “No fue hasta que perdí el conocimiento en mi celda que finalmente me llevaron a un hospital”, sostuvo.
Según su abogada, Rahman fue atendida por lesiones compatibles con una agresión y ya recibió el alta médica. La mujer agradeció al personal del servicio de emergencias por la atención recibida: “Me devolvieron la esperanza cuando pensé que iba a morir”.
Según Alexa Van Brunt, abogada de Rahman y directora del MacArthur Justice Center, la mujer quedó atrapada en una “situación terrible y confusa” y “no tenía adónde ir”. “Sus únicas opciones eran avanzar con el auto hacia los agentes del ICE y arriesgarse a ser acusada de intentar dañarlos —lo que derivó en la muerte de Renee Good— o quedarse inmóvil, lo que finalmente terminó en violencia física y abuso”, escribió Van Brunt en un comunicado.
Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, fue baleada por un agente de inmigración durante un operativo la semana pasada, recordó la agencia AP citada por La Nación.
Mientras funcionarios federales sostienen que la mujer intentó atropellar a los agentes con su vehículo, sus familiares y organizaciones de derechos humanos afirmaron que el uso de armas de fuego fue innecesario, lo que derivó en varios días de protestas sociales y una escalada de tensión entre autoridades locales y la administración Trump.