María Gómez, esposa de Nahuel Gallo, el gendarme argentino que permanece bajo desaparición forzada en el sistema penitenciario venezolano, aseguró que su familia atraviesa "una profunda angustia" ante la falta de noticias sobre su paradero pese al cambio de mando en Caracas.
En una entrevista televisiva Gómez expuso sobre la contradicción emocional que viven, al observar los festejos por la salida de Nicolás Maduro mientras la cúpula chavista mantiene el hermetismo sobre los presos políticos y extranjeros detenidos en cárceles de máxima seguridad.
Aunque sintió un alivio inicial por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, la mujer aseguró que la realidad en los centros de detención no cambió: “Salió Maduro y pensé que se iban a abrir las puertas de las cárceles, pero lastimosamente no pasó”.
Calificó de cínicas las exigencias de la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez, respecto al trato recibido por Maduro en Estados Unidos. "Ayer le dieron una dosis de su propia medicina; ella pidió una prueba de vida de Nicolás y se la dieron. Nosotros pedimos una durante un mes y recién ahí nos pasaron un video del que ni se hicieron cargo", denunció.
La situación de Gallo es seguida de cerca por el Gobierno argentino, según confirmaron fuentes oficiales, y Gómez destacó el apoyo constante de la actual senadora y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Hay rumores no confirmados sobre posibles traslados de internos, a lo cual expresó: "Me parece una falta de respeto que hablen de derecho internacional cuando hay más de 85 extranjeros en desaparición forzada. Deberían preguntarse si a Nahuel le respetaron sus derechos".