Nata, el adolescente de 15 años que conmovió a todo el país al grabar un video para pedir una familia, logró su objetivo y ya se encuentra conviviendo con sus nuevos padres en Rosario. En diálogo con Radio 2, Paola Scicchitani, la abogada del niño que acompañó todo su proceso, relató cómo se llegó a este final feliz tras analizar 700 postulaciones, y advirtió que en la provincia de Santa Fe todavía hay 142 chicos en la misma situación que esperan ser adoptados.
El caso de Nata marcó un hito. Tras vivir un año y medio en hogares del sistema de protección provincial, luego de que su progenitora manifestara en la Justicia no poder hacerse cargo, el chico tomó la decisión de hacer público su deseo. Su primer testimonio generó una respuesta inédita que derivó en la inscripción masiva de familias en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga).
"Me enamoré, porque es un ser muy agradable y muy dulce", recordó Scicchitani sobre el primer encuentro que tuvo con el adolescente cuando ingresó al sistema. La abogada valoró la valentía del joven para destrabar su situación: "Tuvo el coraje de poder contarlo y que su historia se conozca. Fue un distinto, porque no todos con 14 años se animan a hacer un video y pedir lo que él pidió".
De las 700 consultas iniciales, el Ruaga filtró los perfiles hasta enviar los legajos definitivos a los Tribunales provinciales, donde intervino la jueza María José Campanela. Scicchitani explicó que el adolescente no participó de la selección de las familias, pero sí dejó claro un requisito fundamental. "Lo único que me dijo es: «Tía, decime de dónde son», porque no se quería ir de Rosario", relató. Finalmente, se cumplió su voluntad: "Se encontró a mamá y papá acá en Rosario".
El desafío de adoptar adolescentes
Actualmente, Nata transita el período de guarda preadoptiva, un plazo legal y de vinculación previo a la adopción definitiva. "Nata ya está muy bien cuidado, tiene unos padres que lo aman, que lo contienen y que cumplen con todas las cuestiones básicas que necesitaba", aseguró la profesional, quien además agradeció el trabajo de la jueza Campanela y de la defensora Mali Paoletti.
Más allá de la alegría por el presente del joven rosarino, Scicchitani aprovechó la entrevista para visibilizar una realidad menos conocida: en la provincia de Santa Fe hay 142 niños, niñas y adolescentes, de entre cinco y 17 años, que aguardan en convocatorias públicas por una familia.
"Hay que sacar ese tabú de que solo se adoptan chicos de cero a cinco años", subrayó la abogada. En ese sentido, destacó que incorporar a la familia a un chico más grande "es igual", ya que "todos tenemos historias que vienen con nosotros" y es necesario perder el miedo.
Para facilitar estos procesos y fomentar la adopción de niños mayores y grupos de hermanos, el sistema se actualizó. Ahora las inscripciones en el Ruaga se abren todos los meses, del 1 al 10. "Antes era como imposible llegar, ahora está abierto. Los plazos se empiezan a acortar, obviamente con los recaudos legales necesarios", concluyó Scicchitani, con la esperanza de que el caso de Nata inspire a más personas a brindar amor y contención.