En el marco del Octubre Rosa, mes para la concientización y prevención del cáncer de mama, hay mujeres que dan testimonio de su propia historia. Una de ellas es Paula Mitre, la intendenta de la ciudad de Vera (ubicada a 449 kilómetros de Rosario, cabecera del departamento homónimo), quien recibió ese diagnóstico en mayo pasado y gracias a la temprana detección pudo iniciar el tratamiento, tras la cirugía y las aplicaciones de rayos.

Esta mujer de 54 años, madre de 2 hijos e ingeniera agrónoma (egresada de la Universidad Católica Argentina) está al frente del gobierno local desde 2023. Si bien tuvo que delegar en su equipo parte de las tareas y debió reducir su carga de trabajo, esto no le impidió seguir adelante con la función pública y al mismo tiempo enfocarse en la cura de su enfermedad. Hoy da cuenta de su historia con un lema: "Si te va a pasar, lo mejor es detectarlo tempranamente y así es curable”. 

Paula continúa con sus proyectos para la ciudad a pesar del tratamiento que lleva adelante

Mitre empezó a trabajar en su empresa familiar, que se dedica a la ganadería de cría. Trabajó en la cooperadora de la escuela rural del Paraje Caraguatá, donde vive, y después fue miembro activo de la Sociedad Rural de Vera donde se convirtió en la primera presidenta de la historia de la institución. Luego la llamaron para participar en política y fue electa intendenta. Milita en el Partido Creo -cuyo líder es el intendente de Rosario, Pablo Javkin- que integra el Frente Unidos.

Mientras se teñía el cabello en la peluquería de su ciudad, Paula atendió el llamado de Rosario3 para conocer su historia. 

-Contame tu historia en relación al cáncer de mama.

-Recibí el diagnostico el 12 de mayo de este año, algo que no esperaba, y quizás esperanzada porque según las estadísticas cerca del 80 por ciento de los nódulos mamarios son benignos. Todo empezó en abril cuando empecé a detectar un bulto tamaño de arveja en la mama izquierda a raíz del auto examen. Pensé que era una mastitis, dejé de usar corpiño con aros y los reemplacé por los corpiños deportivos, me hice masajes para ver si se disolvía, hasta que mi hermana me visitó y me recomendó hacer una consulta. Después de la mamografía, la ecografía y con la punción surgió que era una célula cancerígena tipo 2, un tipo de cáncer de tipo luminal A, uno de los más fáciles de tratar ya que era incipiente y reciente. Tras el diagnóstico, que fue un golpe muy fuerte, hicimos la cirugía, sesiones de rayos y ahora estoy con medicación preventiva. Por eso tomo mucho la bandera del cáncer de mama, porque si se detecta a tiempo es curable. 

Paula Mitre está en el espacio Creo, que forma parte de Unidos en Santa Fe

-Más allá de lo personal y a raíz de tu función pública, ¿con quién compartiste esa noticia?

-Después de un momento difícil e inesperado, al día siguiente lo tenía que visitar a Pablo Javkin, mi líder político, quien atravesó una situación de salud similar siendo intendente. Y de su parte tuve la contención, la palabra, una sugerencia y un abrazo. Y además conocí a su esposa, Luisina Fruci, oncóloga y mastóloga, quien hoy me sigue el tratamiento a distancia más allá de que me atiendo en un centro de radio-oncología en Reconquista.

-¿Cómo te afectó en tu trabajo?

-Nunca deje de trabajar. Una de las cosas que le pregunté a Javkin fue qué hago, si lo comunico o no, porque somos personas expuestas y generamos conversaciones. Su recomendación fue que lo cuente y así lo hice porque puedo ayudar a otras mujeres para que tomen conciencia de la importancia de los controles. Si te va a pasar, lo mejor es detectarlo tempranamente, de manera rápida y así es curable. Levanté la bandera sobre lo que me estaba pasando. 

Si te va a pasar, lo mejor es detectarlo tempranamente y así es curable

-¿De qué manera vivís este Octubre Rosa?

-Trato de transmitirlo y vivirlo como protagonista y no espectadora. Es muy reciente y es muy sensible el tema para mí. Eso sí, con la tranquilidad y la satisfacción de poder dar testimonio de un caso que es altamente probable su curación. Soy un caso para mostrar a las mujeres para que no tengan miedo ya que la Medicina avanzó mucho, hay tratamientos personalizados, y si vamos a tener que pasar con esta enfermedad hay que enfrentarla con valentía y esperanza.

-¿Cuál es la enseñanza que te deja estar transitando el cáncer?

-De seguir con la vida adaptándonos a una nueva realidad. Hay un aprendizaje en priorizar, repensar las emociones. Hay cosas a las que le damos mucha importancia y no la tienen, ahora le doy más valor y significado a la familia, amigos, padres, a los que te acompañan y ayudan y te quieren bien. Le das otro y mejor significado a las cosas. En la gestión administramos problemas a diario, recibimos reclamos y críticas sin sentido e infundadas, estamos en la boca de todos. A mí (la enfermedad) me sirvió para tranquilizarme, serenarme, y tomar distancia de las cosas a nivel emocional; sin perder efectividad en el hacer y la visión hacia dónde vamos y llevar adelante el plan de gobierno. Vera necesita muchas obras, desarrollar su sector privado, fortalecerlo y crear empleo genuino. Esto implica dar pasos firmes en materia de energía, infraestructura productiva. Con esa meta muy clara, vamos transformando la ciudad para un mejor día a día.

Paula dice que la enfermedad le enseñó a delegar y a confiar más en su equipo 

-¿Qué cambios tuviste que hacer en tu rutina para con la gestión pública?

-Durante dos meses, cuando me hice la cirugía y las sesiones de rayos, reduje mucho mi dedicación, te diría que un solo día a la semana atendía en el municipio. Luego de eso me empecé a reincorporar, pero lo que hice y aprendí es a delegar y confiar más en mi equipo. Ni se notó mi ausencia o mi poca presencia. Ahora me siento con la carga mucho más liviana gracias a que pude delegar. Con mucha responsabilidad, armo mi agenda día a día, sin el ritmo de trabajo de antes, siendo cuidadosa en los tiempos y tratando de ser igual de efectiva.

-¿Qué harás en el futuro?

-Siempre enfoqué mis decisiones en lo que a Vera más le conviene. Mi carrera política arrancó de grande, comencé a participar en las instituciones desde mi empresa ganadera y me fue llevando a distintos lugares. Me propuse ser útil y que valiera la pena, porque dejamos de hacer otra cosas (familia, hacer deportes y nuestros negocios) por la vida pública. (En la gestión) estamos apuntando las acciones en lograr nuestro parque industrial ya que Vera no tiene espacio para desarrollar su producción

-Pero faltan 130 días para el cierre de listas, ¿volverás a ser candidata a intendenta?

-Necesito más tiempo para hacer todo lo que hay que hacer. Mi intención es continuar y que me den la posibilidad de ampliar y contar con un período más para lograr aquellas obras y proyectos que tenemos y están en proceso. Mi gran meta es lograr el parque industrial, es mi gran anhelo. Pero estamos en un contexto muy malo, frente a una crisis económica, política y social, con una comunidad muy sensible y negativa, muy exigente, y todo eso complejiza el escenario. Esto hace más difícil poder conectarnos con la gente que está muy enojada.

El máximo anhelo de Mitre es lograr un Parque Industrial para la ciudad de Vera 

-¿Qué debería hacer tu líder político (Javkin)?, ¿ir por una nueva reelección como intendente de Rosario?

-Es una pregunta difícil. Nosotros podemos tener una expectativa y una proyección, pero el contexto nos condiciona cada vez más para tomar decisiones concretas. Pablo puede tener un montón de cualidades, pero no si puede tomar todas las decisiones que tendría que tomar. En mi opinión, Pablo tendría que tener un mandato más en Rosario porque la pandemia nos quitó tiempo, fue muy duro. Y encima hoy el contexto económico nos pone frente a una caída histórica en la recaudación y necesitamos de la coparticipación. Todo eso hace que sea más complejo y más difícil demostrar nuestra capacidad de gestión y de transformación. Encima, el gobierno nacional gestiona a través del uso violento de la palabra y fue por una macroeconomía equilibrada sin importarle si hay o no bienestar social. Y los que sufren esas consecuencias vienen a golpear la puerta a nosotros, pagamos la factura de los platos rotos de las decisiones del gobierno nacional. Estamos de acuerdo en el qué pero no en el cómo. No se está viendo el segundo plan o lo que viene.