Este miércoles trascendió que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, habría sido demorado por autoridades estadounidenses en el aeropuerto internacional John F. Kennedy de Nueva York poco antes de abordar el vuelo de regreso a la Argentina junto a parte de la delegación que acompañó a la Selección de Lionel Scaloni durante el Mundial 2026.
La información fue publicada por Infobae, que sostuvo que agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) le solicitaron al dirigente sus teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales. La misma medida habría alcanzado a otros integrantes de la comitiva que regresó al país el lunes pasado en el vuelo charter AR 1971 de Aerolíneas Argentinas.
De acuerdo a esa versión, fue ese procedimiento lo que generó una demora en la salida del avión. El vuelo estaba previsto inicialmente para las 6 de la mañana, pero finalmente despegó cerca de las 8.15, lo que retrasó la llegada del plantel subcampeón del mundo al aeropuerto internacional de Ezeiza, donde miles de hinchas aguardaban para recibir a los futbolistas.
Entre los integrantes del plantel que viajaron junto a Tapia no estaban Lionel Messi ni Rodrigo De Paul. El capitán argentino regresó un día más tarde en su avión privado y se instaló en Rosario junto a su familia.
Según la misma información, Tapia fue citado para declarar ante la Corte del Distrito Sur de Florida y deberá entregar la información que tenga disponible vinculada a Tourprodenter, incluyendo comunicaciones con Pablo Toviggino, Diego Lucero y Javier Faroni.
La causa investiga el funcionamiento de la estructura financiera utilizada para gestionar los contratos comerciales internacionales de la AFA. Tourprodenter, una empresa registrada en Florida y administrada por Faroni, figura como representante comercial exclusivo de la entidad argentina para acuerdos vinculados a patrocinadores, partidos amistosos y derechos televisivos.
La investigación comenzó a avanzar durante el desarrollo del Mundial, mientras Tapia y la dirigencia de la AFA acompañaban al seleccionado en Estados Unidos. En ese período, de acuerdo a la citada versión, agentes del FBI y fiscales del Departamento de Justicia estadounidense comenzaron a analizar movimientos relacionados con la administración de los contratos internacionales de la institución, con operaciones bajo análisis que superarían los 300 millones de dólares.