Una mañana diferente alteró la rutina del Distrito Centro. David y Estefanía, dos miembros del cuerpo activo de bomberos voluntarios, contrajeron matrimonio este viernes en una ceremonia que combinó la emoción familiar con las tradiciones de la fuerza. La pareja, que comparte un hijo de ocho meses llamado Amadeo, selló un amor que nació entre sirenas y guardias.

Los novios se conocieron hace dos años en el cuartel. David llegó desde Misiones y reside en Rosario desde hace largo tiempo, mientras que Estefanía es rosarina. El flechazo ocurrió en el espacio de trabajo común cuando ella se sumó a la institución en 2023. El móvil de Cada Día (El Tres) asistió al registro civil, donde los compañeros de tareas ocuparon las filas traseras de la sala y un colega de la fuerza actuó como testigo.

Estefanía expresó su gran emoción ante la sorpresa de ver a tantos integrantes del cuartel presentes en el lugar. Detalló que el encuentro se produjo en las instalaciones de la fuerza cuando ella ingresó en 2023, momento en el cual ambos tenían sus vidas armadas, pero decidieron avanzar juntos hasta este presente. 

También remarcó el rol de su profesión en el vínculo cotidiano: "Siempre nos sostenemos en base a los proyectos, nos une mucho el cuartel además de nuestra vida; seguro que van a surgir más ideas".

Por su parte, David vinculó su historia con el destino y el trabajo diario. Explicó que la vida misma, la vocación de servicio y la unión en las tareas habituales los juntaron. Respecto a la vestimenta, el bombero aclaró que la boda con el uniforme forma parte de la tradición de la institución cuando se casan dos miembros activos, un ritual que ya realizaron otros integrantes en el pasado. El novio agradeció el apoyo de la entidad y de los compañeros que caminan junto a ellos en el día a día.

La pareja hizo referencia al futuro de Amadeo, el pequeño hijo de ambos. David bromeó con que el niño cuenta con un camino bastante armado y definió al cuartel como el jardín de infantes del bebé. El bautismo del nene estuvo a cargo de un sacerdote que también concurrió al Distrito Centro para acompañar a los jóvenes en este paso institucional.

Antes de la retirada, el novio reiteró la gratitud hacia los brigadistas y rescató el valor de los elementos típicos que formaron parte del festejo, donde las hachas constituyen un símbolo central en estas ceremonias. Tras el casamiento civil, los recién casados confirmaron que esta noche celebrarán con una fiesta y luego aprovecharán el fin de semana para descansar.