La Municipalidad de Rosario puso en circulación dos nuevos trolebuses reconvertidos de diésel a eléctrico con el objetivo de reforzar la prestación de la línea K. Las unidades ingresaron al sistema para ampliar la flota disponible y brindar capacidad de respuesta frente a eventuales contingencias operativas en el servicio público de pasajeros.

El desarrollo tecnológico es fruto del trabajo coordinado entre el municipio, la empresa estatal Movi Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la firma Inventu Ingeniería. La reconversión se lleva a cabo sobre colectivos con más de diez años de antigüedad, a los cuales se les mantiene el chasis original pero se les instala un motor eléctrico con su correspondiente sistema de control.

"Sin lugar a dudas, fue un proceso histórico para la movilidad de la ciudad y nos permitió posicionarnos a escala nacional con una experiencia inédita en la fabricación de este tipo de unidades para el transporte urbano de pasajeros", destacó la secretaria de Movilidad, Nerina Manganelli.

Este procedimiento implica un costo aproximado del 35% respecto del valor de un vehículo 0km, además de reducir las emisiones contaminantes y el impacto sonoro en la vía pública.  

La llegada de los dos coches se suma a un plan integral de renovación de flotas. Tras la incorporación de 130 colectivos durante 2025 y otros 40 a comienzos de 2026 para distintas líneas urbanas, la gestión municipal prevé sumar en los próximos meses 90 coches 0km impulsados a GNC, divididos en partes iguales entre la empresa Movi y la firma Rosario Bus.