Las empresas de la Unión Europea que utilicen contenidos generados con inteligencia artificial deberán etiquetarlos de forma clara para que los usuarios puedan distinguirlos explícitamente de posteos reales, según una nueva normativa que entró en vigencia desde este domingo para todos los países del bloque.
Según dispone la regulación, los deepfakes y otros contenidos generados por IA deberán estar claramente etiquetados para garantizar la transparencia en su comunicación.
La amplia legislación de la UE sobre inteligencia artificial entrará en vigor por fases. Desde el domingo, las empresas deben garantizar que sistemas de IA como chatbots incluyan etiquetas en imágenes y textos creados de manera automática.
Esto puede hacerse mediante la integración de marcas de agua y otros indicadores que faciliten la detección de contenido generado por IA, una práctica obligatoria que establece multas elevadas para las empresas que no la cumplan.
Las directrices también establecen que quienes desplieguen sistemas de IA deben informar a las personas cuando estén expuestas a:
- Herramientas de reconocimiento de emociones y categorización biométrica.
- Deepfakes.
- Publicaciones de textos sobre asuntos de interés público sin revisión ni control editorial humanos.
Deepfakes en la mira
“La inteligencia artificial generativa permite crear desinformación a una escala sin precedentes, adaptarla a públicos específicos y difundirla a una velocidad extraordinaria”, señaló un responsable de la UE, según publicó Euro News.
El responsable afirmó: “Como la IA está haciendo cada vez más difícil para todos distinguir qué es real y qué es sintético, las normas de la UE buscan preservar la capacidad de los ciudadanos para confiar en lo que ven, oyen y leen”.
Las autoridades de la UE apuntan a los deepfakes, textos, imágenes, vídeos y sonidos que parecen reales pero que son generados o manipulados mediante IA con fines profesionales. En el caso de personas que utilicen la IA únicamente en el ámbito personal, aseguraron que no se verán afectadas.
Los textos destinados a informar al público sobre cuestiones de interés general también deberán llevar una etiqueta si se crean con IA sin supervisión editorial humana.
Los sistemas de IA ya existentes tienen hasta el 2 de diciembre de 2026 para adaptarse a las nuevas normas, y se prevén excepciones para trabajos "artísticos, creativos, satíricos y de ficción".
La UE aumenta la presión sobre las empresas
La UE ha sido criticada por imponer más obligaciones a las empresas, con normas que en última instancia obligarán a etiquetar todo el contenido ante el rápido y generalizado uso de la IA en Europa.
"Hemos oído que va a ser muy, muy difícil de aplicar. Pero creo que esto se dice a menudo cuando hablamos de requisitos de cumplimiento. Y, sin embargo, el mundo sigue girando y acabamos encontrando soluciones", afirmó Ashley Casovan, de la International Association of Privacy Professionals.
Los gigantes tecnológicos mundiales ya han empezado a incorporar sus propias etiquetas en previsión de la entrada en vigor de las normas.
Por ejemplo, TikTok exige desde hace varios años que los creadores de contenido etiqueten las imágenes, audios y vídeos generados con IA, y asegura que más de tres mil millones de piezas de contenido cuentan ya con etiquetas gracias a sus herramientas y tecnologías de detección.
Asimismo, Meta ha introducido una etiqueta "AI Info" en Instagram y Facebook para las publicaciones que utilizan esta tecnología.
Google, en tanto, ha suscrito el código de conducta de la UE sobre transparencia en IA y afirma que está trabajando con otras empresas como Nvidia, OpenAI y Apple en herramientas de etiquetado digital.