Christa Pike, la mujer condenada a pena muerte por el asesinato de una joven de 19 años cometido en Tennessee en 1995, sobrevivió al intento de ejecución al que fue sometida el 30 de septiembre. Una semana después de recibir dos inyecciones letales que no lograron causarle la muerte, Pike permanece internada en terapia intensiva, pero está consciente, puede hablar y ya respira sin asistencia mecánica, según informaron sus abogados.

El caso generó conmoción porque, de acuerdo con especialistas consultados por la defensa, no existen antecedentes de una persona que haya sobrevivido después de que los fármacos de una inyección letal fueran efectivamente administrados.

Tras recibir las dos inyecciones en una prisión de Tennessee, los responsables del procedimiento comprobaron que Pike continuaba con vida. Fue trasladada entonces a un hospital, donde permaneció inconsciente durante varios días y necesitó un respirador artificial.

Durante aproximadamente una semana estuvo en coma mientras el equipo médico trabajaba para estabilizarla y tratar los efectos de las sustancias administradas durante el procedimiento.

Ahora, según el comunicado difundido por sus abogados, Pike está "consciente y puede hablar". Su pronóstico, sin embargo, continúa siendo incierto y los especialistas anticipan que podría afrontar una recuperación prolongada.

El anestesiólogo Joel Zivot, que asesora al equipo de defensa, explicó que a Pike ya le retiraron el respirador. La mujer conserva algunos recuerdos de su estadía en el hospital, aunque aparentemente no recuerda el momento del intento de ejecución. Pudo decir su nombre, pero todavía presenta cierta desorientación temporal: creía que continuaba en septiembre.

Un caso sin precedentes


Para los especialistas que siguen el caso, uno de los principales interrogantes es cuánto pentobarbital, el fármaco utilizado por las autoridades penitenciarias, llegó realmente al organismo de Pike.

Zivot advirtió que todavía existen riesgos importantes y que es demasiado pronto para considerar que la etapa crítica quedó atrás.

La criminóloga Deborah Denno, profesora de la Facultad de Derecho de Fordham y especialista en pena de muerte, se mostró sorprendida por la evolución de Pike y calificó de extraordinario que se encuentre lúcida y pueda comunicarse después de lo ocurrido.

A lo largo de la historia hubo otros casos de ejecuciones fallidas. Denno identificó al menos siete presos que sobrevivieron a un intento de ejecución. Sin embargo, existe una diferencia fundamental: en esos episodios no llegaron a introducir los fármacos en las venas de los condenados. En el caso de Pike, en cambio, las sustancias fueron administradas. 

El crimen por el que fue condenada


Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, una joven de 19 años asesinada en 1995. Pike tenía 18 años cuando ocurrió el crimen y actuó junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp. Ambos habían conocido a Slemmer en un campamento de formación laboral destinado a adolescentes con problemas.

Según el caso por el que fueron condenados, Pike y Shipp golpearon y torturaron a la joven antes de matarla. 

Tennessee suspendió las ejecuciones


El intento fallido de ejecución también tuvo consecuencias para el sistema penitenciario de Tennessee. Mientras las autoridades investigan qué ocurrió durante el procedimiento, el gobernador Bill Lee suspendió las ejecuciones previstas en el estado durante el resto del año. Además, el director del sistema penitenciario presentó su renuncia.