La Asociación Raíces Ecuestres, dedicada a equinoterapia, recreación y deporte, vivió horas de profunda angustia tras sufrir el robo de cinco caballos de la estancia ubicada en Fisherton, en Muchastegui al 1300. Los animales, que son fundamentales para las sesiones de equinoterapia de más de 60 niños y adultos con diferentes discapacidades, fueron recuperados horas más tarde a unas 20 cuadras del predio.
Ambay es acompañante terapéutica y Adriana se desempeña como kinesióloga en el lugar. Minutos después del hallazgo, a cargo de la Brigada Ecológica, la Agrupación PUMA y la Subcomisaría 22°, las profesionales relataron en De 12 a 14 (El Tres) que la desesperación de las primeras horas de este martes se transformó en alivio gracias a la rápida difusión del caso y al accionar policial.
Los ladrones montaron a tres de los ejemplares, mientras que los otros dos, al ser muy dóciles, los siguieron.
Para el equipo de profesionales, la recuperación fue vital debido al rol central que cumplen los animales en la salud integral de quienes asisten a la institución. Ambay, acompañante terapéutica, explicó que el entorno al aire libre y las posibilidades motoras y sensoriales que brinda el caballo marcan una gran diferencia.
“Los caballos la verdad que son para nosotros nuestro lugar de seguridad, son parte de nuestro equipo”, destacó.
El valor terapéutico del vínculo animal
La kinesióloga del grupo, con 25 años de experiencia, remarcó los beneficios que observan en los pacientes. “La salud tiene muchísimas patas y todo lo que es vincularse con un animal y estar en la naturaleza aporta mucho y encima el caballo al montarlo aporta más todavía”, sostuvo Adriana.
Entre los resultados más evidentes del tratamiento, la profesional enumeró las mejoras en el movimiento, en el estado de ánimo y en la comunicación.
Según explicó, las personas que asisten no sienten que van a un tratamiento tradicional, sino a un espacio de bienestar. Además, subrayó la importancia de la evolución hacia la práctica deportiva inclusiva: “Es pasar de hacer una actividad terapéutica a hacer un deporte y no importa si tenés una discapacidad, por qué motivo, pero es un cambio de chip también pasar a ser deportista en vez de ser paciente”.
A pesar de la enorme felicidad por haber recuperado a los seres vivos, que son el corazón de la asociación, las profesionales alertaron sobre el robo de distintos elementos de trabajo. Los delincuentes se llevaron monturas negras y marrones con estribos de seguridad, juguetes y material didáctico.
“Los equipamientos que se robaron también son adaptados. De hecho, una de las monturas está adaptada para una persona con discapacidad y es muy difícil, más allá del precio, porque es muy cara, hacer esas adaptaciones llevó mucho trabajo y tiempo”, lamentaron desde Raíces Ecuestres. “Nos han dejado pelados en ese sentido”, concluyó la kinesióloga.
Sin embargo, la aparición de los animales no fue la única buena noticia del día para Raíces Ecuestres.
Un oyente de Radio 2 donó cinco monturas para la asociación
Al aire del programa El Contestador, por Radio 2, un oyente se solidarizó con la historia y decidió donar cinco monturas para que los chicos y adultos que hacen equinoterapia en la entidad puedan retomar sus clases.
“Sinceramente estoy en shock. No paran las emociones. Gracias. No tengo palabras”, celebró la kinesióloga de Raíces Ecuestres, Sabrina Ormaechea, al aire de Radio 2.