La diputada provincial Lionella Cattalini expresó su preocupación ante el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que plantea derogar la Ley de Defensa de la Actividad Librera y advirtió que la medida podría afectar a un entramado cultural y productivo que genera puestos de trabajo en todo el país.
“La industria del libro no es una actividad comercial más. Detrás de cada ejemplar existen autores, traductores, correctores, ilustradores, editoriales, imprentas, distribuidoras y librerías que sostienen empleo y permiten que nuevas voces tengan lugar, además de garantizar una oferta diversa para los lectores”, señaló la legisladora.
Cattalini explicó que la normativa vigente establece un precio uniforme de venta para los libros, con el objetivo de brindar condiciones más equilibradas dentro del mercado y permitir el desarrollo de librerías y pequeñas editoriales.
Según indicó, este esquema contribuye a preservar la bibliodiversidad y a asegurar que los lectores de todo el país puedan acceder a una amplia variedad de propuestas.
“Rosario tiene una tradición librera y editorial reconocida en todo el país. Sus librerías forman parte de la identidad cultural de la ciudad: son espacios donde circulan ideas, se presentan autores y se forman lectores. Defender esa red es defender una parte de lo que somos”, sostuvo Cattalini.
Finalmente, la diputada remarcó que la ley no implica un gasto para el Estado y destacó su importancia para el sostenimiento del sector editorial.
“La Ley del Libro no le cuesta un peso al Estado y cumple un objetivo muy claro: sostener una industria editorial diversa, proteger a las librerías independientes y garantizar que los lectores puedan acceder a una oferta amplia y plural. Defenderla es defender trabajo, cultura y producción nacional”, concluyó.