Desde el punto de vista ambiental, la tecnología líquida aporta beneficios adicionales. 

En un contexto donde cada decisión productiva impacta directamente en la rentabilidad del negocio agrícola, los productores buscan alternativas que permitan maximizar la eficiencia de los insumos sin resignar potencial de rendimiento. En ese escenario, la nutrición fosfatada líquida se consolida como una herramienta cada vez más adoptada en los planteos agrícolas argentinos.

Con 24 años de trayectoria en el mercado de granos, Grupo Asturias continúa ampliando su propuesta de valor para el productor a través de su mesa comercial de insumos, trabajando junto a las principales empresas del sector en protección de cultivos, fertilización y soluciones para almacenamiento de granos.

Dentro de su portfolio de fertilizantes, una de las tecnologías que más crecimiento ha mostrado en las últimas campañas es MAPLiquid, desarrollado por Agri Liquid Solutions (ALS), del cual Grupo Asturias es referente comercial en la región.

“Hoy el productor necesita hacer más eficiente cada dólar invertido. La fertilización sigue siendo una de las herramientas de mayor impacto sobre el rendimiento, pero también debe aportar eficiencia económica, logística y ambiental”, destacan desde la empresa.

A diferencia de las fuentes fosfatadas sólidas tradicionales, MAPLiquid presenta el fósforo en una forma de alta disponibilidad para el cultivo, favoreciendo una rápida absorción desde las etapas iniciales del desarrollo. Su formulación aporta además una nutrición balanceada con nitrógeno, fósforo y azufre (NPS), contribuyendo al crecimiento temprano y a una mejor implantación del cultivo.

Los 4 pilares que combina el map liquid consolidándose como una alternativa cada vez más utilizada en los planteos agrícolas modernos. 

Otro de los diferenciales de esta tecnología es la posibilidad de incorporar micronutrientes como zinc, boro, cobalto, molibdeno y magnesio, además de bioestimulantes, permitiendo adaptar la nutrición a las necesidades específicas de cada ambiente productivo.

La eficiencia también se traslada a la logística. Gracias a la reducción de dosis necesarias por hectárea, disminuyen los volúmenes a transportar y manipular, mejorando la autonomía de las sembradoras y reduciendo tiempos operativos durante la implantación. Esta simplificación operativa se traduce en menores costos logísticos y una mayor eficiencia general de la labor.

Desde el punto de vista ambiental, la tecnología líquida aporta beneficios adicionales. La eliminación de metales pesados presentes en algunos procesos de producción de fertilizantes sólidos, junto con una menor huella de carbono asociada al transporte y la logística, representan ventajas cada vez más valoradas por una agricultura que busca ser más sustentable.

La campaña 2026 encuentra a muchos productores analizando cuidadosamente cada inversión frente a costos de producción elevados. En ese marco, tecnologías que permiten optimizar la disponibilidad de nutrientes, reducir dosis y mejorar la eficiencia de aplicación cobran un papel central dentro de la estrategia agronómica.
Quienes deseen conocer más sobre esta tecnología podrán visitar a Grupo Asturias durante AgroActiva 2026, del 3 al 6 de junio, en el stand 192, donde la empresa estará presente junto a ALS (Agri Liquid Solutions), compartiendo información técnica, experiencias de campo y las últimas novedades en nutrición líquida para cultivos.

Quienes deseen conocer más sobre esta tecnología podrán visitar a Grupo Asturias durante AgroActiva 2026, del 3 al 6 de junio, en el stand 192.