Un estudio realizado en Italia sugería que los árboles podían anticipar un eclipse solar. Durante un evento parcial en 2022, un equipo de científicos en las Dolomitas registró una "respuesta eléctrica sincronizada" en abetos horas antes del eclipse, atribuyendo estas señales a una suerte de "anticipación" por parte de los árboles e incluso a comunicación entre ellos.
Sin embargo, esta interpretación fue fuertemente cuestionada. Un nuevo artículo de opinión, liderado por Ariel Novoplansky y publicado en la revista especializada Trends in Plant Science, critica la metodología y las conclusiones del estudio original. Novoplansky argumenta que la evidencia no es suficiente para sostener que los árboles predijeran el eclipse o se comunicaran al respecto.
Según publicó el sitio especializado Space.com, las principales objeciones se centran en que Novoplansky sugiere que las variaciones eléctricas detectadas por el equipo original podrían deberse a factores ambientales más prosaicos, como tormentas y rayos cercanos, que sí fueron registrados en ese período. Explicó que los árboles más viejos, con su mayor biomasa, podrían haber actuado como "antenas" más grandes para percibir esta actividad eléctrica, lo que explicaría su mayor respuesta.
Además, el artículo de opinión destacó que el eclipse en cuestión fue solo parcial y con un impacto lumínico mínimo, comparable al paso de una nube, lo que no justificaría una reacción tan significativa por parte de los árboles. También cuestiona la idea de que los árboles pudieran "recordar" eclipses pasados, dado el carácter errático y geográficamente específico de estos fenómenos.
A pesar de las críticas, el equipo original, liderado por Alessandro Chiolerio, defiende la validez de sus mediciones, aunque reconoce las limitaciones en la recopilación de todos los factores ambientales. Proponen realizar un experimento similar durante un próximo eclipse total, como el que tendrá lugar en España este año, para obtener resultados más concluyentes y posiblemente zanjar el debate.