Los trabajadores de la industria aceitera iniciaron este miércoles un paro nacional de actividades en reclamo de aumentos salariales que acompañen la inflación. Sin embargo, la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo intervino de urgencia y dictó la conciliación obligatoria que deja esa medida en suspenso.
Desde las 15 de hoy, comenzó a regir la orden nacional que se prolongará por un período de tregua de 15 días. Los sindicatos deben levantar la huelga y los piquetes portuarios, y las empresas multinacionales del sector no podrán aplicar sanciones ni descontar haberes.
El viernes habrá una audiencia formal para negociar una salida del conflicto con las autoridades de la Secretaría de Trabajo en Buenos Aires.
El reclamo sindical
Según informaron desde el sector gremial, la decisión de lanzar un paro más temprano se tomó porque los empresarios "ofrecieron un aumento salarial de 0% para mayo".
La Federación Aceitera y Desmotadora y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros San Lorenzo anunciaron la medida de fuerza conjunta "siguiendo el mandato otorgado por las y los delegados de base".
Fue ante la postura "intransigente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y las patronales aceiteras y de biodiesel, que ofrecieron una recomposición salarial de 0% en la negociación colectiva salarial aceitera".
"El compromiso asumido en la paritaria del año pasado indicaba que entre el 27 de abril y el 2 de mayo de este año analizaríamos la evolución de las variables económicas del país y su impacto en el salario para negociar los aumentos necesarios. Pero las patronales, que obtuvieron una ganancia adicional de 3.740 millones de dólares con la enorme reducción de los derechos de exportación, ofrecieron un aumento salarial de 0% para mayo. No ofrecen ni un peso de aumento para nosotros, los trabajadores, que producimos la ganancia que ellos acumulan", señalaron.
Según un comunicado de la comisión directiva de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, su pedido tiene el mismo fundamento de hace 20 años: garantizar un salario inicial conforme a nuestro derecho constitucional de alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
"Para garantizar ese salario, y según las mismas estadísticas del Indec, se necesitan 2.802.754 pesos y eso es lo que reclamamos a las patronales aceiteras. Su negativa a otorgar aumentos demuestra su mala fe y sin lugar a dudas es una provocación a los sindicatos aceiteros y a los trabajadores", afirmaron.
Por eso, iniciaron una huelga nacional aceitera. "No estamos dispuestos a aceptar ni una rebaja ni un congelamiento salarial. Mucho menos vamos a atar nuestra vida y la de nuestras familias a la conveniencia de las patronales", dijeron.
Un pedido "desorbitante"
Para la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), el pedido de los trabajadores es "desorbitante" y difundió datos de los salarios que paga el sector.
"El salario promedio del empleo privado registrado ronda los $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones. Esto implica una diferencia del 67% por encima del promedio privado formal", señalaron.
En las categorías superiores, la diferencia llega hasta el 117%, y el salario promedio ponderado del sector aceitero alcanza los $4,9 millones en mayo de 2026.
Además, contrastaron, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 el salario aceitero aumentó 361% mientras que la inflación (IPC del Indec) subió 299%, el dólar aumentó 304% y la soja en pesos subió 179%.
Para fundamentar su negativa a aumentar los salarios en mayo, como plantean los sindicatos, la Cámara afirmó que la actividad industrial cayó: "En el primer trimestre de 2026, la molienda acumulada de soja fue 9% menor que en el mismo período de 2025".
"Desde enero de 2026, el salario aceitero ya aumentó 13,5%, por encima de la inflación acumulada de 12,3%. Además, se otorgó un anticipo promedio de $600.000 por trabajador para cubrir toda la inflación del primer semestre", añadieron en un comunicado.
Frente a este contexto, el nuevo pedido salarial del 20% equivaldría a proyectar una inflación anual del 34,6%, mientras que la soja en pesos cayó 9% entre enero y mayo, agregaron esas fuentes.