Aunque el ser humano ya pisó el Polo Norte y la cima del Everest, la Tierra todavía guarda fronteras que nadie logró conquistar. Ya sea por creencias espirituales, riesgo extremo o aislamiento total, estos son los tres lugares menos visitados del mundo. Todos permanecen 100% vírgenes.

Desde montañas sagradas de más de 7 kilómetros de altura hasta picos perdidos entre glaciares y avalanchas, estos territorios permanecen 100% vírgenes. No es falta de interés: es que la religión, la geopolítica o la propia naturaleza los convirtieron en los últimos sitios verdaderamente inexplorados del mundo, según un relevamiento publicado en el medio británico Daily Mail.

Más allá de la curiosidad y la aventura, estas cumbres intactas son también reservas de misterio científico y espiritual. Mientras el resto del planeta se mapea al milímetro, aquí siguen reinando el silencio, los dioses y el riesgo: tres razones por las que, quizás, nadie llegue jamás.

Mientras satélites mapean cada rincón del planeta, estos tres picos recuerdan que todavía existen lugares donde la naturaleza, la espiritualidad o el peligro extremo le ponen un límite al hombre. Son los últimos sitios verdaderamente vírgenes de la Tierra.

Sin mapas precisos, con clima extremo y sin permisos, su cima podría permanecer intacta para siempre.

En primer lugar se puede mencionar a Gangkhar Puensum, Bután. Con 7.550 metros sobre el nivel del mar y elevándose 3 kilómetros por encima de sus vecinos, el Gangkhar Puensum es la montaña más alta del planeta que jamás ha sido escalada. No es por falta de intentos: en los años 80 varias expediciones lo probaron, pero dieron media vuelta por respeto a las creencias locales.

Para el pueblo butanés, las cumbres son sagradas porque allí habitan deidades. En 1994, el gobierno prohibió escalar por encima de los 6 kilómetros y en 2003 cerró por completo el montañismo en el país. Sin mapas precisos, con clima extremo y sin permisos, su cima podría permanecer intacta para siempre.

En segundo lugar aparece el Machapuchare en Nepal a unos 6,99 km de altura. Conocida como “Monte Cola de Pez” por su cima dentada, esta montaña de 6.993 metros se alza en el Área de Conservación de Annapurna. Según las leyendas del pueblo Gurung, es el hogar del Señor Shiva, una de las principales deidades del hinduismo.

En 1957, una expedición británica obtuvo permiso para subir, pero se detuvo a 150 metros de la cumbre tras prometerle al Rey de Nepal que no tocarían la cima. Desde entonces, Nepal no emitió más permisos. Machapuchare sigue invicta, protegida por la fe y por ley.

Por último el Summa Ri, frontera entre Pakistán y China de 7,31 km de altura. A diferencia de las anteriores, Summa Ri no está vedada por religión: es simplemente imposible de alcanzar. Con 7.312 metros, y su gemela Summa Ri II con 7.302 metros, son las cumbres más altas del mundo donde la escalada está permitida pero nadie llegó.

Ubicadas en una zona políticamente sensible y sin caminos, senderos ni campamento base, llegar hasta su base ya es una odisea. Su terreno glaciar, las grietas profundas y las laderas propensas a avalanchas hacen que ningún ser humano haya pisado su cima. Los expertos creen que seguirá virgen durante muchos años más.